Concepto de alharaca

La palabra alharaca, se derivó del árabe clásico “ḥarakah” de donde pasó al árabe hispánico como “alḥaráka” pudiendo traducirse como “el movimiento”. En español cobró una nueva significación, entendiéndose por alharaca a las manifestaciones vehementes de sentimientos positivos o negativos, ante situaciones que no ameritan tamañas expresiones de desborde emocional, como gritos, carcajadas, silbidos, batidos de palmas, golpes, música estridente, etcétera.

Las reacciones ante hechos que nos provocan alegría, tristeza, dolor, repulsión, odio, miedo, ira, admiración, etcétera, son absolutamente normales, ya que, de lo contrario seríamos seres apáticos e imperturbables; pero no siempre las acciones que se observan como reacción a eso que sentimos, son proporcionales al grado que debería visualizarse, aunque, por supuesto, eso depende de las características de quien las manifiesta y de quien las juzga.

Hay personas mucho más expresivas que otras, y también más impresionables o sensibles, que suelen expresar sus sentimientos de modo mucho más ostensible, que aquellas que son más frías, prudentes y medidas; y que son juzgadas como exageradas o que hacen demasiada alharaca de sus estados anímicos.

También suele usarse para aquellos casos donde la persona, da a conocer sus virtudes o logros (o de sus familiares o amigos) de modo demasiado vanidoso o altivo, tratando de impresionar sobre ciertos rasgos de su personalidad o capacidades.

Ejemplos: “Hizo demasiada alharaca por un simple dolor de estómago, ya que llamó a urgencias y faltó tres días al trabajo”, “El maestro lo retó y la madre del niño fue muy enojada a hablar con el director, produciéndose una terrible alharaca de insultos y gritos”, “¿Te parece hacer tanta alharaca porque una chica te rechazó?”, “En el barrio hay mucha alharaca pues la gente está exageradamente contenta por la llegada de un conocido político, que viene a ver las necesidades de los vecinos” o “Juan hace una gran alharaca hablando de los logros de su hijo, que es un joven como cualquier otro”.

Los animales también pueden hacer alharacas, por ejemplo: “Mis gatitos hicieron una tremenda alharaca cuando el perro del vecino los asustó”.

La banda de música folclórica chilena, Quilapayun”, publicó su primer álbum en 1967. En 1999, estrenó su vigésimo tercer álbum de estudio, titulado “Al horizonte”, incluyéndose la canción “Alharaca” en el noveno lugar. La letra es de Rodolfo Parada y la música de Patricio Wang. Trata de la alharaca que hace el rico frente al pobre, del blanco que se siente más que el indio o el mestizo, siendo un himno contra la discriminación y la injusticia social.