Concepto de perenne

La palabra perenne es un adjetivo, cuya etimología se encuentra en el latín “perennis”, integrado el vocablo por el prefijo “per”, equivalente a nuestra proposición “por” y por “annus”, que se traduce como año. Literalmente, es aquello se extiende por todo el año, en el sentido de que es larga duración. Puede aplicarse a todo aquello que es duradero, ejemplos: “Mi amor por ti, es perenne y solo la muerte podrá acabar con él”, “La pobreza en este país se ha convertido en un problema perenne” o “El éxito perenne de la empresa aseguró prosperidad a muchas generaciones de la familia”.

Mitología romana: Anna Perenna

Esta diosa, de cuyo origen hay dos versiones, una que era la hermana de Dido de Cartago, y se había ahogado en las aguas perennes del río Numicus, donde vivía a partir de entonces, y, la otra, que aparece en la Eneida, dice que era una anciana que ayudó a la plebe, que la consagró como diosa, y luego se casó con el dios Marte, haciéndose pasar por Minerva. El poeta latino, del siglo I, Ovidio dice que se trata de la misma diosa. Integraba el círculo del año, y a ella se le rendía culto al aire libre, en la vía Flaminia, en la primera luna llena, para asegurar un año próspero.

En Botánica

Las plantas, sean hierbas, arbustos o árboles, son perennes o vivaces, si logran vivir más de dos años, como el caso de la yerba mate, el cactus, los rosales, las camelias, las palmeras, etcétera. Se caracterizan por poseer raíces profundas y producir gran cantidad de semillas, aunque pueden obtenerse ejemplares nuevos por otros métodos, como el esqueje o plantación de bulbos.

Son hojas perennes, las que se mantienen vivas en arbustos y árboles durante todo el año, pasando por el recambio anual solo una parte de ellas, las más viejas, que ya han estado en el árbol por más de dos años; a diferencia de las hojas caducas que caen todas en el otoño, dejando la copa desnuda, y, luego, surgen brotes nuevos, en la primavera. Que las hojas no sean perennes no quita a la especie, su carácter de tal, si a pesar de perder las hojas estacionalmente, continúa viva.

Filosofía perenne

Es una forma de pensamiento, que se inició con la obra así titulada, del humanista italiano, Agostino Steuco de 1540, que proclama la existencia de certezas metafísicas y valores de validez universal, sin diferenciaciones culturales, que forman el común denominador de sus religiones, como el caso de la dimensión física y la espiritual, y la trascendencia existencial. La existencia de la dimensión espiritual, es inasequible por los sentidos e independiente de las leyes físicas. En el caso de Steuco, se hacía referencia a la filosofía escolástica. Adhirieron a la existencia de ideas universales, el filósofo alemán Gottfried Leibniz, que advertía una idea filosófica eterna y compartida por todas las religiones, y por el británico, Aldous Huxley, quien en su ensayo de 1945, “la Filosofía Perenne” realizó una antología de los principales pensamientos sobre el tema, con el denominador común, de centrarse en la realidad divina.