Concepto de diminutivo

La palabra diminutivo, procede del latín “diminutivus”. Se integra por el prefijo indicador de una dirección que va de arriba abajo: “de”, por el verbo “minuere”, que puede traducirse como empequeñecer, y por el prefijo de relación, “ivus”. Diminutivo, es, entonces, el resultado de reducir alguna cosa, y, su empleo, es especialmente en el ámbito lingüístico.

Se trata de sufijos que se agregan a las palabras con el fin de expresar que se trata de cosas o sujetos pequeños. Considerando una palabra base, sustantivo o adjetivo, los diminutivos son derivaciones apreciativas, que la modifican semánticamente, para que expresen su tamaño más reducido.

Ejemplos: con sufijos “ito” o “ita”, el diminutivo de casa es casita; de niño, es niñito; de gato, gatito; de corazón, corazoncito y de alumno, alumnito, entre otros muchísimos casos que podrán citarse. Con sufijos “illo” o “illa”, podemos nombrar, entre otros a cestillo y casilla. Con sufijos “ico” o “ica”, a borrico y a canica. Con sufijos “uelo” o “uela” jovenzuelo o plazuela. Con sufijo “ete”, un ejemplo, es, billete. Si los empleamos en adjetivos podríamos decir, hermosito, pobrecito o grandecito.

Otro uso es como expresión cariñosa. Por ejemplo: cariñito, amorcito o bomboncito.

Por último, también pueden emplearse los diminutivos, de modo despectivo, por ejemplo: tontito, aunque este calificativo, también puede emplearse, de modo cariñoso, dependiendo del contexto.

Es habitual que los adultos, se dirijan a los niños empleando muchos diminutivos, por ejemplo: “Hola Pablito, me dijeron que tus papitos te compraron un juguetito nuevecito, para que juegues con tus hermanitos”. Lo hacen como muestra de ternura, pero esto puede fomentar un mal aprendizaje del lenguaje, pues no es lo que se habla cotidianamente, y solo las cosas pequeñas deben decirse en diminutivo, tal como lo hacemos, cuando nos comunicamos con un adulto o un niño de más edad.

Cuando queremos minimizar ciertos hechos, características o situaciones, solemos, también, emplear diminutivos.

Ejemplos: “Mi primo tiene mucho dinero, pero él siempre habla de sus casitas o sus autitos, para evitar que la gente lo considere soberbio, aunque con solo ver sus posesiones, se ve que es muy rico”, “Estoy enfermito, pero pronto me recuperaré” o “Tengo un problemita con mi novio, pero es una peleíta sin importancia”.

Otro uso es para expresar un tiempo reducido: “Estaré lista en un momentito”, Saldré un ratito a caminar” o “Vuelvo en un tiempito”.