Concepto de lengua de señas

Usamos en este caso, lengua, para referirnos a la forma escogida para realizar entre los humanos el intercambio de mensajes. La lengua de señas es aquella que omite usar el canal sonoro en la comunicación, reemplazándolo por el visual, usando gestos corporales, especialmente hechos con las manos, en lugar de palabras.

Si bien pueden aprenderla todas las personas, y usarla, es imprescindible en la comunicación de las personas sordas. El resto de los seres humanos, debería aprenderla para establecer el vínculo comunicacional con quien padece sordera. Los seres humanos usaron señas para darse a entender desde los orígenes mismos de la existencia, pues es algo natural, aunque, como la lengua hablada, se necesitó luego de un aprendizaje más riguroso en la incorporación de los signos convencionales.

En algunas comunidades aborígenes americanas han sido usadas para hacerse entender entre etnias que hablaban lenguas diferentes. Sin embargo, no podemos hablar de lengua de señas, hasta que se crean signos que puedan masificarse y entenderse por todos, aunque no es un lenguaje universal, siendo diferentes las señas empleadas según el país, con algunos elementos comunes.

El médico renacentista Gerolamo Cardamo (1501-1576) expuso la posibilidad de que las personas sordas pudieran establecer comunicación a través de símbolos asociados a cosas a las que querían referirse, sin usar la voz. El primer tratado que apareció referido a este tema, fue “Reducción de las letras y arte para enseñar a hablar a los mudos” del pedagogo español Juan de Pablo Bonet (1573-1633) que, movilizado por la educación de un niño sordo, a su cargo, perteneciente a una familia noble, le inspiró la idea de la creación de un alfabeto manual, de tipo oral simbólico, representando las letras con gestos unimanuales. Luego se le incorporaron otros movimientos y expresiones.
La primera escuela para sordos fue fundada en 1817 por Thomas Hopkins Gallaudet (1787-1851) en el estado norteamericano de Connecticut, extendiéndose luego esta enseñanza por el mundo. Se llamó “American School for the Deaf”.

La lengua de señas requiere esfuerzo para aprenderla ya que es bastante compleja. la mano, para cada signo, adopta diferentes posturas, orientaciones, y se va colocando sobre diversas partes del cuerpo y en distintos planos. Hay otros elementos no manuales que intervienen en esta lengua, como movimientos del tronco, de los hombros y expresiones faciales.