Concepto de paráfrasis

La palabra paráfrasis, proviene en su etimología del griego, de donde pasó al latín, como “paraphrăsis”, significando: la preposición "para”(junto a, próximo) y “praxis”(expresión) pudiéndose, entonces, de acuerdo al origen, definir una paráfrasis como toda explicación o aclaración de un texto o discurso, para hacerlo más comprensible o ampliarlo; o también se usa para designar los versos que en forma libre, imitan un texto, traduciéndolo en forma no rigurosa. En el caso de una frase, cuado se la expresa con las propias palabras se dice que se las está parafraseando, pues la reproducción no es textual. Otro caso es cuando se realiza las traducciones idiomáticas de textos.

La paráfrasis respeta el texto original en su contenido, pero lo enriquece para hacerlo más comprensible y didáctico, por lo cual resulta un valioso elemento para la enseñanza y el aprendizaje. No necesariamente importa realizar una síntesis, ya que puede ampliarse el contenido.

Cuando se realiza un trabajo de investigación o una Monografía suele exigirse que no se trate de una simple copia de los textos a investigar, sino que se coloque con palabras propias lo expresado por los diferentes autores para evidenciar que se los ha comprendido. Es además un medio para que los estudiantes practiquen y mejoren su redacción y su comprensión lectora.

Ejemplos de uso: "No debes repetir el texto que te dí para estudiar de modo literal, debes hacer una paráfrasis y explicarlo de modo que se note que lo has comprendido, usando tus propias palabras" o "Me rechazaron el trabajo de investigación pues me dijeron que tenía partes copiadas de las obras que tomé como referencias; y tenía que parafrasearlas".

Una paráfrasis famosa fue la de Teófilo, uno de los autores de las Institutas de Justiniano (uno de los textos que integraban el Corpus Iuris Civilis, magistral obra compilatoria de ese emperador del siglo VI y base del Derecho privado occidental; que en el caso de las Institutas, estaba destinado a estudiantes de Derecho). teófilo, profesor de Constantinopla, realizó sobre esta obra un comentario ampliatorio, traduciendo el texto al griego, para que pueda ser comprendido por la población que hablaba ese idioma, y no el latín, lengua en que está escrito el original. La Biblia ha sido objeto de distintas paráfrasis, como la que realizó el filólogo humanista neerlandés, Erasmo de Róterdam (1466-1536): "Paráfrasis del Nuevo Testamento", donde trta de lograr su versión más fiel