Concepto de parábola

La palabra parábola procede del griego del griego παραβολή (léase parabolé) vocablo que se integra por “para” que puede traducirse como “al margen” y por “bolé” en el sentido de “arrojar”. Pasó al latín como “parabŏla”, y de allí fue tomada por el español.

Su uso es especialmente en Geometría y en Literatura

Una parábola, en Geometría, término que acuñó el geómetra griego, Apolonio de Perge (262 a. C-190 a. C) en su obra, “Sobre las secciones cónicas”, es, en Geometría, una curva bidimensional, que se obtiene al cortar un cono circular, donde cada uno de los puntos son equidistantes a la recta que podemos tomar como eje, y que cuenta con un punto fijo exterior, ajeno a la parábola, denominado foco. La parábola resulta simétrica en relación a la recta infinita y perpendicular, llamada directriz (eje) que, a su vez, pasa por el foco. El vértice de la parábola es el punto de intersección entre el eje y la parábola. La forma de todas las parábolas es idéntica. Entre el vértice y la directriz la distancia es muy pequeña. Como ejemplo de parábola, podemos mencionar el caso de la figura que describe un balón al ser arrojado, e, idealmente, el recorrido de los cuerpos, bajo la influencia de la fuerza gravitatoria.

En Literatura, una parábola es un relato simple, simbólico y breve, escrito en prosa, ficticio, que es protagonizado por humanos. Los cuentos que tienen como personajes animales que piensan como personas (usando el recurso de personificación) son en general, las fábulas. En ambos casos a los protagonistas les toca decidir situaciones problemáticas, optando entre el buen y el mal camino, destacando las consecuencias negativas que tienen las malas acciones, y que tiene la pretensión de dejar una enseñanza de contenido moral, utilizando la analogía, pues parábola significa, justamente “comparación”. La resolución de la historia, en general se explica metafóricamente, pero de modo comprensible.

Ejemplos de parábolas

La parábola del hombre ciego y el cojo, relata la siguiente situación: Dos hombres, uno ciego y el otro cojo, se habían retirado a vivir en un paraje solitario y apartado, donde residían en lugares cercanos, pero sintiendo rechazo entre ellos. Rivalizaban por quien conseguía más dádivas, cuando iban a pedir limosna a la ciudad, o quien había conseguido juntar más sobras; hasta que un día se produjo un incendio en el lugar donde habitaban, y solo el esfuerzo conjunto logró salvarlos, ya que uno disponía de las piernas para huir del peligro, y el otro podía indicar hacia donde debían dirigirse; así que el ciego cargó al inválido y unidos lograron el cometido.

La parábola del rey, nos cuenta que el soberano, deseando casar a su hija, repartió semillas entre los pretendientes, prometiendo la mano de la princesa a quien lograra hacer nacer de la semilla, la más bella planta. Cuando se presentaron ante el rey, al cabo de un tiempo, todos los jóvenes mostraban sus hermosas plantas, salvo, uno, cuya semilla nunca germinó. Sin embargo, fue este último el elegido para desposar a la hija del rey, por ser el único honesto, ya que ninguna de las semillas era fértil, y todos los demás trataron de engañar al rey.

Las parábolas en la Biblia

El Libro Sagrado nos da varias enseñanzas a través de parábolas. Por ejemplo, la parábola del hijo pródigo es un relato bíblico, contenida en el Nuevo Testamento, donde uno hijo malgasta el dinero que su padre le dio, para luego regresar arrepentido.