Concepto de andamio

La palabra andamio se compone de los siguientes términos tomados del latín: el verbo andar, que procede del latín “ambulare” en el sentido de ir de un lugar a otro, más el sufijo formador de superlativos, “imo”.

Los andamios son de uso sumamente frecuente en las construcciones de edificios, pues merced a ellos, los obreros que trabajan en la obra, para edificarla o refaccionarla, pueden acceder a sus distintas partes, cuando aún no están construidos los pasillos, las escaleras de acceso a otras plantas, o para refaccionar fachadas en altura. También los andamios se usan para otras tareas, como lavado de ventanas en altura, o pintura en lugares altos. Sirven, además, para colocar sobre ellos los materiales a emplear, para no tener que estar subiendo y bajando a buscarlos.

Algunos andamios permiten ir graduando la altura, de forma manual o mecánica. Ciertos andamios se apoyan en el suelo, sobre superficies lisas o alisadas; otros, en otras estructuras, y, en algunos casos, están suspendidos de ellas. Los que poseen ruedas, para poder llevarse de un lugar a otro, se denominan torres o andamios móviles.
Se trata de estructuras provisorias y auxiliares, que en general, tienen una base de apoyo, soportes verticales sobre los cuales se sustenta, barras horizontales y diagonales, escaleras y plataformas de desplazamiento.

Su altura depende de la de la edificación donde haya que trabajar, y pueden funcionar a la manera de puentes o torres. Originariamente se construyeron en madera, pero actualmente se prefieren las estructuras metálicas que resultan ser más seguras. En Asia, suelen utilizarse los andamios construidos en bambú.

Trabajar sobre andamios, especialmente si están a gran altura, es una tarea de alto riesgo, por lo que deben ajustarse a las normas de seguridad que fija cada Estado. Caerse de un andamio es un accidente de trabajo relativamente común, ya sea por negligencia del obrero o por problemas de montaje del andamio.

Existen empresas destinadas a su fabricación, y otras, brindan el servicio de alquiler de los mismos.

Ejemplos: “Mi tío se cayó de un andamio y se fracturó una pierna”, “Mi hermano usa casco para protegerse cuando se sube a un andamio” o “No podrás pintar los pisos superiores del frente del edificio, si no cuentas con un andamio”.