Concepto de anzuelo

Buscando el origen de anzuelo, arribamos al latín “hamicellus”, que es diminutivo de “hamus”, que designa un objeto con formato de gancho.

Como vimos, literalmente y en su sentido original, un anzuelo es un gancho, pero pronto comenzó a aplicarse el término, específicamente a los ganchos de pesca, curvos y afilados, pendiendo de un hilo, que se usaron para capturar peces, enganchándolos en su boca o paladar, tentándolos con una carnada que se coloca en el gancho, para que lo muerdan.

Desde los albores de la humanidad (se los han encontrado con una antigüedad cercana a los nueve mil años, en Palestina y Egipto; y de ocho mil en Noruega, pero es probable que se usaron desde mucho más tiempo atrás, pero hechos con materiales que no resistieron el paso del tiempo) el anzuelo fue el instrumento que el hombre elaboró para satisfacer su necesidad básica de alimentarse, sacando peces de aguas dulces y saladas, ya desde su etapa nómade, donde se dedicaba a la caza, la pesca y la recolección de frutos, para subsistir.

Los fabricaban con diversos materiales que tenían a su alcance, madera, huesos, piedra y picos de aves. En la isla de Pascua, donde eran habituales los sacrificios, se hacían con huesos humanos.

Con la aparición del cobre, hace unos seis mil años; y luego del bronce, se prefirió hacerlos de esos materiales, más resistentes y duraderos. Muchos de esa época, se han encontrado en la isla de Creta.

Con el hombree sedentario y el nacimiento de las ciudades, la pesca no solo fue una actividad para sobrevivir, sino para comercializar, y hasta como pasatiempo; y los anzuelos siguieron dando resultado.

En La Edad Media, los anzuelos eran hechos generalmente de hierro, y de tamaño mayor, fabricados por herreros profesionales, siendo los preferidos de los pescadores noruegos, en mar abierto. Alrededor del año 1500 aparecieron los anzuelos de acero, que son los que aún están en uso.

Básicamente, encontramos tres partes en el anzuelo: la punta afilada destinada a ser mordida por el pez, la parte curva, y el ojo, puesto al final, que se engancha a la caña de pesca por un hilo.

Se habla, por extensión, de anzuelo, en sentido figurado, para designar una trampa, engaño o estrategia, destinado a hacer caer en ella a otro u otros, por ejemplo: “La policía le tendió como anzuelo un fajo de dinero, y el delincuente lo tomó, cayendo en la trampa” u “Ofrecer una recompensa fue el anzuelo, para que los cómplices del crimen delataran a su jefe”.