Concepto de ballesta

Originada en el latín “ballista”, las ballestas son armas de guerra, capaces de lanzar proyectiles al accionarse un muelle, tensado con sogas, habiendo evolucionado de la primitiva arma de arco y flecha. Habrían sido creadas en la China antigua. En la obra del general chino, Sun Tzu, “El arte de la guerra” escrita en el siglo V antes de Cristo, se hace referencia a las ballestas, cuando habla en las operaciones militares, que las guerras largas desgastan y arruinan a los individuos y a los Estados, por los gastos que ocasionan, entre otras cosas, la reparación de flechas, lanzas, ballestas, etcétera. Las ballestas, a diferencia de otras armas, como por ejemplo, las lanzas, permiten los ataques a distancia.

En la Edad Media, las ballestas todavía eran rudimentarias, usándose en el siglo X en Francia como técnica de asedio. El arco de madera, se apoyaba, por el ballestero en el suelo, y se lo sostenía con los pies, mientras se tiraba de la cuerda con ambas manos, para sujetarla en una palanca que oficiaba como disparador, que era el que impulsaba la cuerda hecha con fibras vegetales o tripas trenzadas, siendo la flecha de vara vegetal. Luego, se pudo tensar la cuerda valiéndose de mecanismos, que usaban el principio del torno y el arco se fabricó de metal, material que también fue utilizado para las flechas, lo que las hizo mucho más letales; y la cuerda se fabricó con alambre. No se consideraba un arma propia de caballeros, siendo prohibida en los ejércitos cristianos, en el año 1139, por el Papa Inocencio II, en el Concilio de Letrán. Tuvo gran difusión en Europa entre los siglos XIII y XIV, usándose en combates, navales y terrestres, y no solo en asedios. Había que apuntar al blanco, alineándolo con el ojo, al que se acercaba el extremo del carril saetero, y luego se disparaba.

Las armas de fuego, desplazaron a las ballestas en su uso bélico, siendo su uso más frecuente, en la actualidad, para actividades de caza, y usándose preferentemente las de polea y las de palas recurvadas, de tamaño un poco mayor. Cuentan, generalmente, con frenos de cuerda, antivibradores, un sistema de seguridad para que no se produzcan disparos al vacío, pudiéndose incorporar accesorios, como por ejemplo, visores. Se requiere, en muchos lugares tener licencia para su uso.