Concepto de calzada

La palabra calzada, procede del latrín “calciata”, a su vez, derivada de “calx” que designaba a las piedras calizas, con las que se construían las calzadas o caminos empedrados de la antigüedad romana, que servían como vías de circulación; sumamente importantes en un vasto imperio, cuyas comunicaciones fueron admirables, lo que permitía el tráfico de mercancías, y el paso de personas y ejércitos, nacidas para este último servicio, y el de correo imperial, para lo cual contaban con postas de descansos si los viajes eran muy largos. Eran rigurosamente planificadas y rectas. En su función civil se exigía el pago de tributos en las fronteras interprovinciales. Su extensión fue tan grande que abarcaron desde Escocia al desierto sirio.

No fue el único imperio en estar conectado por calzadas. Los mexicas, por ejemplo, también las construyeron en piedra, con extensiones que llegaban a los ocho kilómetros y con un ancho de hasta siete metros; siendo la primera de ellas, la que hoy se conoce como México-Tacuba, y antes Calle de Tacuba, que conectaba su capital, Tenochtitlán con Tlacopan (hoy Tacuba).

Lo primero que haremos, será diferenciar la calzada de otros términos de significación similar, pero que no son iguales. La calzada se diferencia de la carretera, que es una vía de comunicación entre dos o más puntos geográficos, de dominio y uso público, empleada para que circulen los automóviles; también de la calle, que es un término empleado a nivel urbano, que designa el lugar por donde circulan tanto automotores como personas. A ambos lados de la calle hay veredas o aceras, donde se emplazan edificaciones, casas particulares, comercios, edificios públicos y privados, etcétera. La parte de la calle o de la carretera, empedrada o asfaltada, por la que circulan los vehículos, es la calzada, que en una calle es la parte central, a cuyos laterales, están las aceras.

Las calzadas pueden contar con diferentes carriles para hacerlas más ágiles, para lo cual, deben ser anchas. Cuando por un carril se va y por el otro se vuelve, se trata de avenidas. En ocasiones, se habilitan carriles para uso exclusivo de un tipo de vehículo, como por ejemplo los camiones o el transporte público de pasajeros.

En España, hay varias localidades que se denominan Calzada, como la que se encuentra en la provincia de Burgos, en el municipio Valle de Losa, en la Comunidad autónoma de Castilla y León. Es muy pequeña y cuenta con una decena de habitantes.

Al noreste de Irlanda, podemos encontrar la Calzada del Gigante, un terreno que contiene alrededor de cuarenta mil columnas de basalto, que se formaron hace unos sesenta mil años por el enfriamiento de la lava de una caldera volcánica.