Concepto de cubierto

La palabra cubierto procede del latín “coopertus”, vocablo integrado por el prefijo de totalidad “com”, por “operiri” en el sentido de cubrir, más “to” que indica que se trata de un participio, en este caso, del verbo “cubrir”.

Por una parte, algo o alguien cubierto es el que está tapado o tiene algo puesto encima, con el fin de ocultarlo o protegerlo: “Mi perro no tiene frío pues tiene su cuerpo cubierto de pelo” o “Estoy cubierto por mi paraguas que me protege de la lluvia” o “Encontraron el botín cubierto con una manta, para que no lo vieran”. A veces lo que cubre algo es involuntario y no tiene resultados favorables o deseados: “Mis muebles están cubiertos de polvo” o “Estoy cubierto de barro por haberme caído en la zanja”. Un espacio cubierto es el que está techado.

Cubierto es cada uno de los elementos que se usan para ingerir alimentos, o también para prepararlos (revolver ingredientes, cortarlos, pisarlos, etcétera). Son de diversos materiales, aunque en general predominan los de acero inoxidable, plata y para algunas comidas ligeras y blandas, los de plástico. Se incluyen como cubiertos en Occidente, los cuchillos con sus variedades (para pan, carnes o queso y pequeños para untar) los tenedores y las cucharas que varían en su tamaño: si son de sopa (más grandes) de postre (medianas) y de té o café (más pequeñas). El conjunto de los cubiertos se denomina cubertería. En Oriente, los tenedores son reemplazados por palillos. Se denominan cubiertos pues hasta la Edad Moderna se los cubría con una servilleta hasta que llegaban los comensales, para mostrar que estaban perfectamente limpios y no envenenados.

Los cubiertos aparecieron como objeto suntuario, en la Edad Media, popularizándose en el siglo XVIII, y se disponen en la mesa referenciando al plato como centro, de afuera hacia adentro, tomando en consideración colocar el primero que se va a usar lo más alejado del plato, tratando de dejar entre éste y el primer cubierto, una distancia de unos tres centímetros. El tenedor se coloca a la izquierda del plato y el cuchillo a la derecha, apuntando hacia el centro y el filo hacia el plato.