Concepto de utensilio

La palabra utensilio es un sustantivo que se derivó del adjetivo latino “utensilis” que puede traducirse como “útil”.
Un utensilio es un instrumento manual, en general cultural, que se usa para realizar una tarea, y facilitar con él la realización de la misma, ampliando las posibilidades que brinda el propio cuerpo humano.

El ser humano usó primero elementos naturales para ampliar sus capacidades, como una rama que empleó como bastón para apoyarse, o conchas de moluscos para poner allí los alimentos, pero luego creó otras herramientas para facilitar sus tareas cotidianas, a las que se denomina utensilios, que pueden ser usados para comer, como el caso de los cubiertos; para asearse, como el peine o el cepillo de dientes; para operar, como el bisturí; para labrar la tierra, como el rastrillo, o hacer pozos, como ocurre con la pala, etcétera.

Si bien todos los mencionados anteriormente son utensilios, en lo cotidiano cuando alguien menciona utensilios, sin agregar de cuál o cuáles se trata, se presupone que se alude a los utensilios de cocina. Hasta la Edad Media, si bien ya se conocían las ollas y sartenes de piedra, desde poco después del descubrimiento del fuego, se comía con la ayuda de las manos, tomando los alimentos de una cazuela única que se ponía en medio de la mesa, pero luego aparecieron los cubiertos, al principio para las clases nobles y luego se extendieron a un uso masivo.

Entre los utensilios básicos para cocinar y comer, se incluyen actualmente, las fuentes de hornos, las ollas y sartenes, las ensaladeras, los cuchillos de diversos tipos (para carnes, quesos, pan, untar, etcétera) tenedores, cucharas (de diferentes tamaños según su uso: para sopa, postre o café) cucharones, pinzas, rayadores, batidoras manuales y eléctricas, multiprocesadoras, picadoras, platos, vasos, etcétera. La tecnología moderna ha contribuido a ampliar de modo significativo la cantidad de utensilios, lo que reduce el tiempo y el esfuerzo de la preparación culinaria.