Concepto de plástico

La palabra plástico procede del griego “plastikos”, derivado de “plastos”, que se traduce como “modelado”, que pasó al latín como “plasticus”.

Los plásticos son materiales maleables, por presión o usando una fuente de calor, siendo polímetros orgánicos, cuya estructura es macromolecular, siendo el carbono el componente principal de su extensa cadena de átomos; y su peso molecular es elevado.

En su estado final el plástico es sólido, pero durante algunas de sus fases, y con el fin de modelarlo, puede adquirir estado líquido. algunas resinas naturales se usan a veces sin modificarlas químicamente, como el caso de la colofonia o la goma laca, lo que se logra agregando los aditivos adecuados.

Se trata, en la mayoría de los casos, de derivados químicos del petróleo, pues son los más fáciles y más baratos de producir; aunque también en una minoría, pueden extraerse del almidón de maíz, que provee ácido polilático, o de la celulosa del algodón. En algunos casos, son las bacterias las que posibilitan la elaboración de los plásticos, y son los polihidroxialcanoatos. Cuando se elaboran a partir de recursos biológicos renovables, total o parcialmente, se denominan bioplásticos.

El uso de polímeros, es antiquísimo, y se remonta a varios siglos antes de Cristo, cuando las culturas mesoamericanas procesaron el caucho, obtenido del látex de un árbol llamado Castilla elástica. Sin embargo, la producción industrial del caucho recién se realiza a principios del siglo XX, con la elaboración de plásticos termoestables, que se llamaron baquelitas, por el nombre de quien los descubrió, que fue el químico estadounidense, Leo Baekeland, el que realizó el hallazgo de modo casual, al estar investigando un tema de síntesis química. Poco después aparecieron los alquídicos y las resinas aminas. Los poliuretanos se producen en 1937, y se introducen en Estados Unidos en 1954; en 1939, en Alemania, se patenta la resina epoxi.

Entre los plásticos más conocidos podemos mencionar: el polietileno, el policloruro de vinilo, el poliuretano y el polipropileno.

Los usos del plástico son innumerables, por su facilidad de maniobrar, su baja densidad, su escaso costo y su resistencia a la corrosión, reemplazando muchas veces a los metales: para envases, utensilios, bolsas, ropa, en partes de aparatos tecnológicos, rodados, en materiales de construcción, etcétera. Uno de los más graves problemas es que no puede reciclarse, y se degrada con excesiva lentitud. Los más amistosos con el medio ambiente son los plásticos biodegradables.

Ejemplos: “Me compré un balde plástico y lo llené con agua”, “Es más higiénico que utilices un recipiente de vidrio que uno de plástico” o “Le compré a mi hijo un autito de juguete, de material plástico”.

En el Cine, “El chico de la burbuja de plástico” es una película estadounidense, que se estrenó en 1976, y recrea una historia real, donde un niño debe vivir dentro de una especie de cápsula plástica, para que pueda estar alejado de microorganismos, por su débil sistema inmunológico.