Concepto de timón

La palabra timón, procede del latín “timonis”, que en la Antigua Roma, se aplicaba, en la actividad agropecuaria, al palo recto que sale de la cama del arado, fijándose al tiro; y en navegación, a un elemento vertical móvil que estaba sujeto a una palanca horizontal, solo soportado por la mecha, que le permitía al timonel, conducir la nave, orientando el fluido por el que se desplazaba (timones de espadilla) aprovechando sus efectos aerodinámicos. También lo usaron los egipcios y los persas. A diferencia de los timones de espadilla, el timón soportado, o de codaste, se apoya en la parte superior por medio de la mecha, y, en la inferior, por el tintero que se conecta al codaste. Se usaron en China, desde el siglo I, según ilustraciones halladas por arqueólogos; aunque antes habían empleado los de espadilla. Desde el siglo V, ya hay registros escritos del uso del timón de codaste. En el siglo X, hay constancias del uso de timones de codaste, por parte de los árabes.

Los timones pueden ser laterales (de aleta) ubicados en la popa o tragaluz; o montados a bordo, y van colgados en la quilla, estando sumergidos debajo del casco. En Europa, los timones de espadilla evolucionaron creándose los que poseen macho y hembra, empleados durante todo el medioevo.

Actualmente, los timones son piezas construidas en madera o en metal, que al ser colocadas en la popa del navío, sirven para dirigirlo, orientándose en uno u otro sentido. Tienen diversos formatos y tamaños. Los timones pueden contar con las siguientes partes: una pala sobre la que el fluido actúa; una mecha que brinda movilidad a la pala; una limera, que traspasa la mecha por el casco; refuerzos, tanto horizontales como verticales; cantos de ataque y de salida; macho y hembra, siendo los primeros, componentes que ejercen presión sobre los segundos, etcétera. Elementos similares son empleados en aeronaves y submarinos.

Por extensión se usa para referirse a la dirección de los asuntos individuales y sociales, por ejemplo: “Debes tomar el timón de tu vida y dejar de pretender que otros resuelvan todo por ti”, “Debo orientar mejor el timón de mis negocios, pues van en decadencia” o “El nuevo Presidente, ha dirigido el timón a tener un mayor diálogo con mandatarios extranjeros”.

En Filosofía, un destacado pensador griego, representaste del escepticismo, y poeta satírico, fue Timón el Silógrafo que vivió en el siglo III a. C y fue famoso por sus bromas, elocuencia e ingenio.