Concepto de instinto

La palabra instinto nos remite etimológicamente al latín “instinctus”, formada por “in”= “dentro” y “stingere” = “estimular”, designando el impulso de origen innato, natural, congénito y hereditario, que impulsa a obrar de determinada forma, que es idéntica en todos los individuos de la especie del mismo sexo y edad, con el objetivo de poner fin a una necesidad no satisfecha. Son conductas animales instintivas, por ejemplo, el acto sexual con fines reproductivos, que es común a todas las especies; o en los insectos, el volar hacia una fuente de luz que es propia de algunos de ellos; o en los elefantes de volver a morir al lugar de su origen.

Concepto de instinto

La conducta instintiva se elabora, a partir de un estímulo, y mediante el enlace de actos reflejos, involuntarios, que permiten la subsistencia de la especie, al participar todos sus miembros de estos actos involuntarios y automáticos. Cuanto más avanzamos en la jerarquía del reino animal, en cuanto a la complejidad de su desarrollo cerebral, mas desaparece la conducta instintiva.

Las conductas instintivas no son dependientes del aprendizaje, por lo cual en el hombre, se sostiene que no existen, al ser básicamente un ser cultural, y por ello desde el Psicoanálisis se habla no de instintos sino de pulsiones, que son moldeables, y no rígidas, como los instintos. El instinto de supervivencia, en el bebé hace por ejemplo que realice el reflejo de succión o el del sobresalto, cuando siente temor. Cuando la succión comienza a hacerse para logar placer y no alimento, ya empieza a actuar la pulsión sobre el instinto.

Para Freud deben distinguirse entre las pulsiones humanas, las de vida o Eros y las de muerte o Tanathos.