Concepto de necesidad

La palabra necesidad, derivada del latín necessarius, significa imposibilidad de desvincularse de algo. Se habla de consecuencias necesarias cuando determinado efecto sucederá sí o sí, aparecida la causa; por ejemplo, la condena es la consecuencia jurídica necesaria cuando se comete un delito.

En el antiguo Derecho Romano, los herederos se clasificaban en necesarios (que no podían rechazar la herencia aún si estuviera cargada de deudas, por lo cual la vinculación entre el heredero y la herencia era inevitable) que comprendía a los esclavos manumitidos (convertidos en la categoría de libertos). También estaban los herederos suyos y necesarios, que eran los parientes directos del difunto, y que se convertían en herederos de pleno derecho a la muerte del causante, o sea, como necesaria consecuencia de ese deceso, salvo que no se inmiscuyeran en los negocios de la sucesión (ius abstinendii). La última categoría era la de los herederos voluntarios no necesariamente vinculados a la herencia, que eran personas extrañas al causante o parientes no directos, que podían o no aceptar la herencia tras un período de deliberación (cretio).

Necesidad es entonces una vinculación inexorable que nos une a determinada cosa o situación o a la realización de un hecho que se nos muestra como inevitable. Hay necesidades fisiológicas como comer o dormir; económicas, como contar con determinados medos de vida para subsistir; necesidades culturales; y otras necesidades llamadas espirituales, como poseer amistad o amor. En estos casos la necesidad implica una carencia que debe ser satisfecha.

En muchos casos el estado de necesidad es tomado en cuenta para disminuir o excluir la responsabilidad civil o penal por determinados hechos delictivos, por ejemplo si se roba por extrema miseria, y es sólo lo necesario para comer.