Concepto de heraldo

La etimología de la palabra heraldo es discutida. Mientras la RAE la hace derivar del francés “héraut” y otros del alemán “herald” o del latín “heros” en todos se alude a su connotación militar.

Los heraldos cumplieron desde antiguo importantes funciones, especialmente en cuanto a las comunicaciones entre pueblos, y en las declaraciones de guerra o de paz, siendo sus figuras en general inviolables o sagradas, estando consagrados al dios Mercurio. Los griegos los denominaban “Kerykes”. Homero en la “Ilíada” los califica se seres admirables y divinos. Otras de sus funciones eran convocar a asambleas, hacer conocer las decisiones y pedidos reales, callar a la multitud en caso de que el rey quisiera dirigir la palabra, acompañar a las más altas dignidades, etcétera.

Concepto de heraldo

Durante el medioevo francés los heraldos tenían sus propios estatutos, estaban colegiados, y era el título que se les concedía a los oficiales de armas, ubicándose en un rango que era inferior al rey de armas (caballeros que por su esfuerzo eran designados como tales por el rey, que fueron los creadores de los libros de Heráldica) pero superior al persevante, cargos de oficiales de menor jerarquía. Todos debían conocer muy bien la ciencia heráldica. Su función era especialmente presidir los ejercicios militares y la de dirigirse a otros Estados para anunciarles la declaración de guerra, que en este caso requería que se hiciera a través de dos heraldos, uno de ellos portaba una tea y el otro una espada, única ocasión que se les permitía estar armados. Durante las acciones bélicas presenciaban el combate para luego realizar un informe. Daban el alto a las acciones de guerra y distribuían los botines obtenidos. Cuando proclamaban la paz usaban guirnaldas de olivo.

En la actualidad se usa para designar a todos aquellos que operan como comunicadores, y es por ello que muchos periódicos se llaman así, como el “Heraldo de Aragón”, que fue fundado en 1895.