Concepto de resurrección

Del latín “resurrectionis”, vocablo compuesto por “re” en el sentido de volver hacia atrás, y por “surgere” = “surgir”, la resurrección es el milagro de traer a la vida lo que ya había fallecido. El término se empleó en el cristianismo desde el siglo III para referirse específicamente a la muerte y resurrección para siempre, del propio Cristo y para la salvación de la humanidad por Él.

Que los muertos resuciten, o sea que se produzca su resurrección no era una idea novedosa. Los egipcios por ejemplo resucitaban en otra vida luego de la muerte, según su concepción religiosa, y por ello debían mantener intacto su cuerpo a través de la momificación. En el Antiguo Testamento hay casos de resurrección, como el de un cadáver que al ser arrojado sobre la tumba del profeta Eliseo, y por obra del contacto con sus huesos, retornó al mundo de los vivos. Se promete también que luego del Juicio Final, en el término de los tiempos, se producirá la resurrección de los muertos. Este concepto se reitera en el Evangelio. Jesús provocó la resurrección de varias personas, como fue el caso de Lázaro. El propio Jesús dice que Él encarna la resurrección ya que nadie que tenga fe en él morirá realmente a pesar de que su cuerpo lo haga.

Concepto de resurrección

Luego de la crucifixión y en el día tercero, Jesús resucitó aunque nadie presenció personalmente el hecho. El sepulcro apareció vacío y se le presentó a varias personas que pudieron verlo y tocarlo, ya que no era solo espíritu sino que tenía materialidad corpórea y hasta podía manifestarse hablando. Por supuesto estos hechos son aceptados solo por quienes tienen fe, ya que no existen pruebas concretas a excepción de los escritos bíblicos.