Concepto de asiduidad

La asiduidad del latín “assiduĭtas” es un sustantivo abstracto que se corresponde con el adjetivo asiduo, del latín “adsiduus” palabra integrada por el prefijo “ad” = “hacia” y el verbo “sidere” = “sentarse”. En la Antigua Roma, luego de las famosas reformas del rey Servio Tulio, la población en el censo que cada cinco años se efectuaba, se registraba de acuerdo al lugar donde tenía su residencia, y en relación a su fortuna pagaba impuestos y contribuía en la formación del ejército. Ellos eran los “assiduus”. El término luego amplió su significado para comprender no solo a los que habitualmente vivían en un lugar y cumplían sus cargas ciudadanas sino a todo aquello que fuera frecuente, y así es como entendemos hoy lo que es asiduidad, ya que lo relacionamos con algo que se hace en forma continuada, puntual y regular.

Concepto de asiduidad

Ejemplos de uso: “Voy asiduamente al trabajo, solo falto cuando me siento muy enfermo”, “Limpia tu casa con asiduidad para evitar que las bacterias se propaguen”, "La higiene personal debe hacerse con asiduidad", “Realiza tus estudios médicos con asiduidad para cuidar tu salud” o “Nunca aprobarás las materias si no estudias con asiduidad”.

Si bien como vemos la asiduidad es una virtud que poseen aquellas personas que son metódicas, perseverantes y ordenadas, también pueden hacerse asiduamente cosas negativas: “Juan miente con asiduidad” o “Si bien es un hijo cariñoso y un amigo, asiduamente cae bajo la influencia del alcohol”.

Puede aplicarse también a los fenómenos naturales: “En las zonas tropicales asiduamente llueve”, “Con asiduidad esta región sufre inundaciones graves”, o “Asiduamente en invierno las temperaturas son bajas”.