Concepto de creatividad

Del latín “creare” la palabra creatividad podría traducirse como hacer de la nada, por lo cual, para los religiosos, la creatividad solo puede asignársele al plan divino, ya que el hombre ha inventado cosas o ha producido ideas nuevas pero siempre sobre materias primas u otras ideas previas.

Utilizando el término creatividad en un sentido más amplio, lo podemos homologar con la capacidad de inventiva, y entonces podemos afirmar que el hombre es el único animal creativo de la naturaleza y que por eso generó cultura. Así creo el idioma, la escritura, los edificios, las escuelas, las instituciones de gobierno, delimitó los países, y avanzó tecnológicamente a niveles inimaginables en siglos anteriores.

Si bien todas las personas son creativas, no todas lo son en la misma medida. Algunos son más proclives a copiar y reproducir lo que el medio les ofrece y otros son capaces de generar avances en muchos ámbitos de la cultura. Estos individuos creativos son los que se destacan en artes, literatura, ciencia o tecnología.

La persona creativa no es conformista, es imaginativa y curiosa, es original, tiene amplia capacidad de asociación, y se plantea objetivos personales. El producto de su accionar creativo se reflejará en la obra creada, que puede corresponder al mundo de las ideas o concretarse en objetos de utilidad práctica.

La creatividad también necesita de un ámbito favorable que le permita desarrollarse. Un niño será más creativo si crece con libertad que si se le impone constantemente rígidos cánones de conducta. En la sociedad europea medieval era mucho más difícil ser creativo durante la vigencia del oscurantismo, que en las actuales sociedades liberales y democráticas.