Concepto de azotea

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra azotea procede del árabe hispánico *assuṭáyḥa, diminutivo de sáṭḥ, y este término, tomado, a su vez del árabe clásico, saṭḥ, que alude, en las edificaciones, a una cubierta plana, colocada sobre el techo, a la que puede accederse, ya sea por escalera o, actualmente en edificios de varios pisos, por ascensor, y que puede usarse con varios fines, ya que se puede transitar, sentarse o recostarse, con comodidad sobre ellas.

Ejemplos de uso: “Iré a tomar aire fresco a la azotea pues hace mucho calor”, “Instalaré la antena de televisión en la azotea de mi casa”, “Desde la azotea puedo ver la catedral de mi ciudad” o “Me reuní con mis amigos a comer en la azotea”.

Se emplearon desde antiguo, y hay mención de ellas en los textos bíblicos, siendo en esos tiempos, construidas con vigas y ramas, y con cobertura de lodo, accediéndose por escaleras exteriores; usándose como sitio de ocio y relax, de reflexión, para dormir en los días de calor agobiante, de oración, para secar la ropa y la fruta, y para visualizar desde lo alto, las cercanías. En Lucas 12:3, se habla, por ejemplo, de que lo que se susurra en las habitaciones o cuartos interiores será proclamado en las azoteas.

Desde la azotea del palacio en Jerusalén, mientras su pueblo luchaba contra los aminitas, David divisó a una hermosa mujer de nombre Betsabé, que se bañaba desnuda, se enamoró de ella, y la embarazó, aunque estaba casada, con un siervo a su servicio, Urías, al que no pudo convencer de yacer con su esposa, y entonces, lo mandó al frente de batalla en las primeras filas, donde fue muerto.

Las propias normas de la época, ya establecían que las azoteas debían ser seguras, contando con algún muro o baranda de protección, lo que es absolutamente necesario, ya que la caída desde una azotea, puede resultar en lesiones graves o ser fatal.

Si bien se usa como sinónimo de terraza, en sentido estricto, en un edificio multifamiliar, con varios apartamentos, la azotea es un lugar común, situada en la última planta, y a la que tienen acceso todos los vecinos; mientras que la terraza solo es para algunos de ellos.

En forma figurada, se le dice azotea, a la cabeza humana, por estar en la parte más elevada del cuerpo. Estar mal de la azotea, es una expresión coloquial, para decir que se ha perdido la cordura.