Concepto de campana

La palabra campana es un sustantivo que se derivó de igual vocablo latino, a su vez tomado de la región italiana de Campania, cuya capital actualmente es Nápoles. Fue en este lugar donde la campana, instrumento musical de percusión, hecho de metal que se hace sonar para llamar la atención, fue utilizado por primera vez.

En general las campanas se fabrican con bronce, y se asemejan a un vaso, copa o taza invertidos, cuya base abierta es más ancha que la parte superior cerrada. Al golpearla, se la hace vibrar, y genera un sonido característico. En la mayoría de los casos, el elemento que golpea la campana se encuentra en medio de ella, suspendido verticalmente, y rebota sobre el metal al tirar de él. Se lo conoce como badajo.

Si bien se usa el vocablo campana en varios ámbitos, está asociado principalmente a las iglesias cristianas, al culto del hinduismo y el budismo, usándose para llamar a los fieles; y también era común su uso en las primeras escuelas, anunciando la entrada y salida de las clases y la hora de los recreos. En este último caso, fueron reemplazadas por los timbres.

En varios países latinoamericanos se le dice campana a aquella persona que se encarga de avisar a otro u otros que están realizando una actividad que desean que permanezca oculta (delictiva o no) de que alguien se está acercando: “Mi primo hacía de campana para vigilar que mis padres no nos vieran mientras mi hermana y yo robábamos los dulces de la cocina”, “Me quedaré de campana para asegurarme de que Carlos no sorprenda a mis amigos que están tramando junto a mí, hacerle una fiesta de cumpleaños sorpresa” o “Robaron un banco y el que hacía de campana, en vez de avisar a sus cómplices, huyó cuando vio que se acercaba la policía”.

En Geografía, hay varios lugares con este nombre; por ejemplo, en Argentina, existe la ciudad de Campana, cabecera del partido del mismo nombre, situada en la provincia de Buenos aires. Es también un archipiélago chileno, y una comuna de Italia y también de Francia.