Concepto de cántaro

La palabra cántaro tiene su origen en el griego κάνθαρος (“Kantharos”), donde designaba a un insecto similar a un escarabajo y también a una vasija o recipiente de boca ancha, con pie, cuerpo abombado, y con dos asas o mangos para asirla, semejando una copa, elaborada con cerámica u otros materiales, como el bronce, que se utilizaba para beber líquidos, durante las comidas habituales o festivas, o en actos rituales. Fue tomada por el latín, como “cantharus”, y de allí llegó al español.

Los cántaros fueron muy empleados en la antigüedad, por diversos pueblos y no solo por los griegos y romanos, y la Biblia hace referencia a ellos. En las poblaciones aborígenes americanas también se han usado. La arqueología ha podido documentar su existencia desde el período neolítico.

El agua no llegaba a cada casa y por eso la gente debía ir a recogerla de las fuentes públicas, para lo cual necesitaba de estos recipientes, llamados cántaros.

Estos cántaros son ovoides, de tamaños diversos, con una parte central ancha y una base y pico estrechos. Poseen una o dos manijas para asirlos, y son confeccionados con materiales impermeables, generalmente, barro. En ellos se guardan líquidos y también se transportan. El de 10 litros se utiliza como medida.

Lo que el recipiente contiene también se denomina cántaro. Ejemplos: “Llené un cántaro de agua por si cortan el servicio en el día de hoy” o “Puse vino en el cántaro y se lo llevé de regalo a mi tío”.

Tanto va el cántaro a la fuente…

Este dicho, que termina diciendo “que al final se rompe” significa que no hay que hacer reiteradamente cosas riesgosas, pues en algún momento puede suceder algo inevitable.

El cántaro de la lechera

“El cántaro de la lechera” es una fábula clásica, del escritor francés Jean de La Fontaine (1621-1695). Trata de una jovencita, hija de un lechero que raudamente se dirigía a la ciudad, a vender la leche contenida en un cántaro, que sostenía en su cabeza, soñando mientras tanto, con todo lo que haría con el dinero de la venta. Sin embargo, un tropiezo terminó con el cántaro, y con sus ilusiones.

El cántaro como instrumento musical

Los cántaros se usan en algunas regiones de España y especialmente en México, como instrumento musical de percusión. Al golpear con las manos o con una alpargata, la boca del cántaro, se produce un sonido hueco, cuya afinación depende de la cantidad de agua contenida en el recipiente.