Concepto de balística

La palabra balística, está formada por el término griego “ba'llein”, en el sentido de lanzar o arrojar, a lo que se le añade el sufijo de pertenencia, “tico”.

La balística es una ciencia que estudia, de modo científico, el movimiento o trayectoria de los proyectiles, su alcance, su impacto, su fuerza, su composición, etcétera, como el caso de las balas o misiles. La balística forense, que es la que más estamos acostumbrados a ver, especialmente en series televisivas y películas, y, también, lamentablemente, en noticias periodísticas; es una ciencia auxiliar de la criminología.

En el año 1835, el investigador londinense, Henry Goddard, advirtió un abultamiento en el proyectil extraído del cuerpo de una víctima de asesinato, y así logró encontrar al autor del delito, al hallar el molde para hacer las balas de plomo, que coincidía con ese formato, lo que obligó a confesar al asesino, siendo este hecho, precursor de los estudios científicos de balística. En 1898, se dio un paso más, cuando el médico forense alemán, Paul Jeserich, analizó las marcas dejadas por un arma en el proyectil, en un caso de homicidio, y las comparó con las dejadas en otro proyectil disparado después con el arma sospechada, resultando idénticas.

Los jueces han tenido en cuenta a los peritos balísticos, desde el año 1902, lo que ayuda a comprender, en los delitos con armas de fuego, las características de la bala, el calibre del arma de la que partió, para establecer la correspondencia entre el casquillo hallado en la escena del crimen o en el cuerpo de la víctima, y la posible arma empleada, ya que cada una dejará marcas diferentes en la munición; la posición en la que estaba la víctima y el autor del disparo, al comprobar la trayectoria de la bala, los efectos sobre los tejidos orgánicos, etcétera.

Pero, además de la balística forense tenemos otras ramas: la balística interior, que se ocupa de todo el proceso en el interior del arma, desde que la aguja percutora golpea con su extremo el fulminante, generándose un volumen muy grande gases, que empuja al cartucho, hasta que el proyectil sale disparado; y la balística exterior, que analiza la trayectoria de la bala, y los efectos del medio externo sobre ella, hasta que impacta sobre el objetivo, o cae, agotado su impulso. La balística terminal, por su parte, estudia los daños y otros efectos, causados por el proyectil al impactar. Esta es la que tiene en cuenta la balística forense, ya que parte del efecto para llegar a descubrir el agente causal.

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