Concepto de precarización laboral

El trabajo humano es una necesidad, y puede hacerse en forma autónoma o bajo la dependencia de un patrón, sea éste el Estado (empleo público) o un particular, persona física o jurídica (empleo privado). El que trabaja en condiciones de subordinación hacia un empleador goza de la protección de leyes. Esto no siempre fue así. El amparo a los asalariados fue una larga lucha, que comenzó para oponerse a la opresión que sufrían los obreros en el siglo XVIII y XIX tras la Revolución Industrial, y así se fueron conquistando poco a poco derechos, como la jornada laboral limitada, el salario digno, y la protección hacia la continuidad del empleo.

Sin embargo, muchas veces, las conquistas laborales tan sufridamente alcanzadas, se pierden o se limitan, de hecho, o de derecho.

Precarización o precariedad laboral es un concepto usado en el mercado de trabajo para designar la situación en que se hallan los trabajadores que aportan su fuerza de trabajo en condiciones de inestabilidad e inseguridad. Lo precario implica que es pobre, insuficiente e indigno.

“El trabajo dignifica” es una frase muy repetida, pero esto sucede solo cuando se garantiza al empleado que será recompensado equitativamente, que su esfuerzo no terminará en agotamiento psicofísico, y que podrá gozar de cierta estabilidad, como para proyectar un futuro, para él y su familia.

La precarización laboral es una situación que se genera por políticas estatales neoliberales, donde el Estado se desentiende de su rol protector, y entonces permite que se pacten salarios sin asegurar el mínimo vital y móvil, realizar contratos a plazo fijo renovables sin limitación o faculta el despido con indemnizaciones reducidas o nulas.
Puede también tratarse de falta e insuficiencia de coberturas sociales, o de protección ante riesgos laborales, con pérdida del poder negociador de los sindicatos.

En la Argentina fue conocida como la época de la precarización laboral, la década del 90, bajo la presidencia de Carlos Saúl Menem. Se permitían entre otras cosas, hacer contratos a plazo fijo, renovables sin limitación, y por poco tiempo, conocidos como “contratos basura”, pues el trabajador vivía en la incertidumbre si al término de la vigencia del contrato le sería renovado o quedaría sin trabajo.

En Francia, el 4 de noviembre de 2015, se comenzó con la reforma del Código Laboral, tendiente a propiciar el empleo. Luego de muchas protestas y con modificaciones y nuevos proyectos, en marzo de 2016, la reforma fue aprobada, dándose un paso atrás con medidas de precarización importantes como la reducción de la indemnización por despido. Sin embargo, el presidente Macron, impulsa nuevas reformas que vuelven a reducir las indemnizaciones, y en caso de problemas económicos de las empresas multinacionales, gozan de ciertas flexibilidades para el despido de sus empleados.