Concepto de amnesia

la palabra amnesia procede del griego ἀμνησία, léase, “amnisía”, integrada por el prefijo de privación “a”, por el sustantivo “mnéme” en el sentido de “memoria”, y los sufijos “sis” e “ia”; el primero de acción, y el segundo de cualidad. Literalmente amnesia significa, “privado de memoria”, lo que puede ser de modo total o parcial, temporaria o definitiva, y por razones funcionales u orgánicas.

La memoria almacena información de los acontecimientos vividos y de datos aprendidos, que cuando hay amnesia resulta imposible recuperarlos, en su totalidad o en parte.

Las amnesias orgánicas se producen cuando el cerebro sufre alguna lesión por causas tales como golpes, infecciones, tumores, falta de oxigenación, etcétera. El abuso de drogas sedantes o de alcohol y enfermedades como el mal de Alzheimer, también deterioran la memoria y producen amnesia orgánica, siendo en el caso del Alzheimer, progresiva.

las amnesias funcionales se deben a problemas psicológicos o psiquiátricos, como episodios traumáticos que se olvidan para preservarse, y quedan alojados en el inconsciente (amnesia disociativa) o en la esquizofrenia.

En la amnesia se anula el recuerdo, lo pasado queda en el olvido, viviéndose un eterno presente; aunque esto no sucede en general, ya que la amnesia no suele ser total. Si este fuera el caso, hablaríamos de amnesia global, que en general es transitoria y de causa espontánea.

Cuando el sujeto se acuerda de hechos recientes, pero no los del pasado, se denomina amnesia retrógrada; y a la inversa, si lo que olvida son los acontecimientos nuevos, se trata de amnesia anterógrada.

La amnesia de identidad, que es no recordar quien se es, es usada muchas veces como argumento literario y cinematográfico, pero en la vida cotidiana es muy infrecuente.

El estrés, el escaso descanso, la comida no saludable, la falta de ejercicio, contribuyen a provocar amnesias funcionales. La edad avanzada, es causa frecuente de amnesia.