Concepto de armiño

La palabra armiño, etimológicamente, nos remonta al latín “armenius” que hace referencia a aquel que es natural de Armenia, país europeo en la frontera con Asia, donde estos animalitos llamados “armenius mus” eran abundantes. El francés tomó el término como “hermine” para pasar de allí, al español.

El armiño es un animal mamífero, sanguinario, dañino y carnívoro, propio de zonas boscosas y de estepas europeas y asiáticas, cuyo nombre científico es Mustela erminea, y que no puede ser tomado como mascota por su alta peligrosidad. Existen más de treinta especies, entre las cuáles las hay de zonas frías y de zonas templadas. Los primeros son blancos en invierno, salvo la punta de su cola, que es de color negro, mientras que en verano el pelaje de su cabeza y lomo toma un tono pardo, que es el color de las especies de zonas templadas. Viven en madrigueras, ocultas bajo piedras o matas.

Aunque su tamaño es pequeño y alargado, apenas más grandes que una comadreja, de unos 35 centímetros de largo, y su peso no supera los 300 gramos, es un hábil e implacable cazador nocturno (aunque también suele vérselos durante el día).

Es ágil y flexible, saltador, pero no trepador, pues sus patas son cortas. Si bien sus presas, muchas veces los superan en tamaño, muy pocas veces se libran de ellos. Cazan pájaros, ratones, conejos, topos, lagartos.

Es sumamente limpio, y cuida tanto su pelaje, que los cazadores, deseosos de usar su suave piel, colocan barro en sus madrigueras, donde prefieren no ocultarse para no mancharse, y así los perros que lanzan para perseguirlos, logran atraparlos. Actualmente, la piel de armiño, muy costosa, está siendo reemplazada en la confección de abrigos, por la de visón de granja, aunque en ambos casos, el uso de pieles de animales, es una crueldad.

Se hacen abrigos de armiño, tradicionalmente para las clases altas. Por ejemplo, la capa magna, prenda eclesiástica de ceremonias oficiales, solía contar de una capa de armiño encima, en el invierno. En la coronación de los monarcas británicos, y en la apertura del Parlamento los reyes suelen usar capas de armiño.

Fue, además, una orden de caballería que fundó el duque de Bretaña, Juan IV apodado “el Conquistador” en el año 1381, integrada por miembros de la nobleza. En 1448, se convirtió en La Orden del Armiño y la Espiga, al fusionarse con la Orden de la Espiga.

El armiño es un forro heráldico, que comprende a armiños y contraarmiños. Se representa en fondo blanco con colitas negras, siendo al revés las del contraarmiño. Los colores son los del armiño y su cola.