Concepto de gregario

La palabra gregario se originó a partir del latín “gregarius”, vocablo que se integra con el sustantivo “gregis” que designa un rebaño, más el sufijo “arius” que se refiere a una pertenencia. Por lo tanto, gregario, es aquello que pertenece a un rebaño, que es una agrupación de animales de la misma especie, y, por extensión aplicable a todo el que vive en comunidad.

Los animales gregarios son aquellos que se agrupan colaborativamente, perdiendo el individuo su singularidad, en todo o en parte, en pos del conjunto, pero recibiendo el beneficio de la unificación y potenciación de fuerza para el ataque, y de resistencia frente a la agresión. Esto ocurre en las manadas, que estrictamente se aplica a los animales que viven y actúan juntos en estado salvaje, como ocurre, por ejemplo, con las manadas de lobos. Los perros actúan en jaurías, aunque los salvajes, puede decirse, que lo hacen en manadas. Los peces se fusionan en cardúmenes o banco de peces, cuando tienen tamaño similar y se mueven en igual dirección, incrementando con ello su eficacia hidrodinámica y su defensa contra los depredadores. Algunos insectos, de hábitos sociales, se unen en colonias, como el caso de las abejas, las avispas o las hormigas, repartiéndose las tareas, comunitariamente.

Por el contrario, animales como los osos, los leopardos, los koalas, los rinocerontes, los topos, los perezosos, entre otros, prefieren la soledad.

En el caso del ser humano, podemos definirlo como semi-gregario, pues cumple muchas de sus funciones vitales y deseos en grupo, pero otras veces, necesita su espacio de soledad.

El hombre desde los primeros tiempos de su existencia, comprendió la utilidad de reunirse con otros de su misma especie, para subsistir y mejorar su vida y sus recursos, y así formó tribus, aldeas, ciudades y Estados; y también malones o ejércitos para atacar o defenderse de otros grupos humanos; o se organizó para trabajar o manifestarse comunitariamente.

Las sociedades humanas son producto de esa tendencia natural de gregarismo humano, que hace que los nuevos miembros vayan tomando los aportes culturales formados a través de los siglos, por medio del proceso de socialización; donde el grupo les impone sus normas, valores, actitudes y conocimientos. La sociedad trasciende el mero carácter gregario que vemos entre los animales, ya que le añade a esta agrupación instintiva, la racionalidad, para crear cultura.

Se denomina comportamiento gregario, a las conductas grupales, que no siguen una planificación, a pesar de ejecutarse en forma conjunta, volviéndose descontroladas, y muchas veces, violentas, donde se persigue un fin egoísta y personal, aprovechando el grupo solo para beneficiarse, como cuando los animales huyen en manadas, y todos aspiran a ponerse en la zona central, que es la que resulta más protegida; o las personas realizan una turba; o el caso de las burbujas especulativas, donde la gente intenta sacar beneficios económicos, tomando en cuenta lo que hace la mayoría, invirtiendo en negocios porque “todos los hacen”, sin saber a ciencia cierta sus beneficios y riesgos.