Concepto de insecto

De la palabra latina insectum procede el actual concepto de insecto, un término con el que viene a definirse a todo aquel animal invertebrado, de la categoría de los artrópodos, que se caracteriza a grandes rasgos por poseer cuatro alas y tres pares de patas.

A estas señas de identidad habría que sumar otras también de vital importancia y significación para dicho animal. En concreto, este llevará a cabo una respiración de tipo traqueal (cuya apertura al exterior se hace a través de orificios, denominados estigmas) y se identifica porque tiene su cuerpo claramente delimitado en cabeza (compuesta por seis segmentos. En el segmento anteanular, hay dos antenas, que son sus órganos sensoriales. En la región media tienen tres ojos simples integrados por una córnea, una retina y células pigmentarias. Dos ojos opuestos se reconocen en la parte latera. Sobre la boca, se distingue un labio) tórax (integrado por tres segmentos, cada uno dotado de un par de patas, pudiendo tener los dos últimos, un par de alas) y abdomen. Su esqueleto externo (exoesqueleto) es de quitina, un polímero natural.

A lo expuesto hay que sumar el hecho de que durante su desarrollo se ve sometido a un proceso que se da en llamar metamorfosis. Este no es más que un cambio que experimenta durante su etapa de crecimiento y que puede suponer desde una transformación de la forma como de las funciones que realiza.

Muchos insectos son sociales, como el caso de las hormigas y las abejas, que se destacan por su enorme organización del trabajo. Muchos insectos no pueden volar, como sucede con los piojos y las pulgas.

Es importante destacar que el concepto de insecto viene a definir a un grupo animal que en la actualidad es el más numeroso que existe en todo el mundo. Y es que hasta el momento están catalogadas ni más ni menos que un millón de especies reconocidas de insectos a lo largo del planeta.

Los insectos pueden clasificarse según muchos criterios específicos, sin embargo, una de las maneras más habituales es en función de su alimentación. Tomando ésta, podríamos decir que aquellos pueden dividirse en fitófagos (comen vegetales, siendo en general plagas, como la mosca blanca, la hormiga, la araña o el picudo rojo), zoófagos o carnívoros (como las moscas o las hormigas) omnívoros (como el caso de los escarabajos) y saprófagos (ejemplo, las hormigas) que se alimentan de carne o vegetales en descomposición.

también pueden clasificarse de acuerdo a su aparato bucal, en masticadores, chupador, cortador-chupador, masticador-lamedor, etcétera.

Buscar otro concepto