Concepto de maligno

La palabra maligno, nos llegó desde el latín, “malignus”, integrada por el adjetivo “malus” que se traduce como malo, y por la raíz, “gen” que nos remite al origen. Maligno es todo aquello, evento natural o pensamiento o acción humana, que es engendrado como malo o destinado a hacer el mal, entendido como daño o perjuicio particular o general.

Son malignos ciertos sucesos naturales que causan destrucción, enfermedad o muerte, sin que exista una explicación para ello, ni posibilidad de pedido de explicaciones o de justicia. Por ejemplo: “Un maligno huracán azotó la región y dejó muchísimas víctimas y pérdidas materiales”, “Mi esposo fue atacado por una maligna enfermedad, que terminó con su vida” o “Los tumores malignos se expanden, invadiendo tejidos sanos”.

El Maligno, en el cristianismo, es como suele llamarse a Satanás, que es quien, según la Biblia, tienta a la humanidad a caer en el pecado, alejándolos del bien y del camino hacia la salvación eterna, y gobierna el infierno, donde son conducidas las almas alejadas de la virtud.

Se les llama espíritus malignos, a aquellos que causan daño, y, algunas religiones consideran posible que se apropien de un cuerpo, para poseerlo, y que sea un instrumento de su maldad, para lo cual, se le debe practicar un exorcismo.

El ser humano, es capaz de realizar acciones sumamente nobles, pero también actos malignos, movido por el egoísmo, la ambición, el rencor, el deseo de venganza o alguna patología psiquiátrica. Por ejemplo: “El maligno mandatario, mandó a sus jóvenes a combatir por una causa perdida”, “El maligno asesino en serie, causó mucho dolor antes de ser atrapado” o “Su ambición desmedida, lo llevó a denunciar a sus compañeros de trabajo por delitos que no habían cometido, para lograr, con ese acto maligno, el favor de su jefe”.

Las acciones malignas, suponen una premeditación e intencionalidad, ya que, si se las causa por imprudencia o en forma accidental, el daño existe, y tal vez la responsabilidad, pero no tal calificación para el autor del acto, por ejemplo: “Colisioné con otro vehículo al conducir distraído y lastimé al conductor, me siento muy mal por eso, y pagaré todos los daños, aunque estoy tranquilo, ya que todos me disculparon, pues comprendieron que no hubo malignidad en mi accionar”.

El filósofo francés, René Descartes (1596-1650) propuso en sus “Meditaciones Metafísicas” la posibilidad de que existiera un “genio maligno” que nos haya creado, y nos impulse a creer como verdaderas las cosas que percibimos, cuando en realidad son un engaño.

En 2016, se estrenó una película peruana de terror, cuyo título es “Maligno”, dirigida por Martin Casapía Casanova y por Francisco Bardales, donde un demonio es liberado accidentalmente, en un hospital.

“The Prodiggy” traducida como “El Maligno” es una película de terror y suspenso, estrenada en 2019, de producción estadounidense, que dirigió Nicholas McCarthy, y trata sobre un niño poseído por el demonio.