Concepto de parabenos

El nombre parabenos, se originó a partir de “ácido para-hidroxibenzoico”, ésteres de los cuáles se deriva, y son compuestos químicos y sus sales, que se utilizan como conservantes de varias fórmulas químicas, de productos de farmacia y perfumería; y poseen propiedades tanto bactericidas como fungicidas, lo que les asegura mayor vida útil.

Se usa como conservante de alimentos, en conservas vegetales y cárnicas, salsas, jaleas, jugos, y productos de repostería. En perfumería y farmacia, en cremas para hidratar la piel, desodorantes y medicinas tópicas, en productos de autobronceado, en pastas de dientes, en champús, geles para ducharse, etcétera. La finalidad es asegurar la calidad del producto por largo tiempo, para que no resulte contaminado con hongos o bacterias.

Si bien es un producto barato y eficaz, y existe en la naturaleza (por ejemplo, lo tienen los arándanos) los usados, en la industria desde hace ya mucho tiempo (desde las primeras décadas del siglo XX) son sintéticos. Actualmente se cuestiona su empleo, en su uso externo, pues, a pesar de que se los ha considerado de baja toxicidad, y solo produciendo algunas reacciones alérgicas, en pieles sensibles, y, en contados casos, rosácea, un estudio científico del año 2004, realizado en Inglaterra, le adjudican efectos cancerígenos (ya que se los relaciona con tumores de mama) a los productos tópicos, en especial al butilparabeno, al metabolizarse en el organismo, ya que imita la acción de los estrógenos, hormonas responsables de este tipo de cáncer; pero su acción es bastante más débil. Dicho estudio, que se hizo en base a los resultados de biopsias de mujeres con esa enfermedad, donde se hallaron rastros de parabenos en casi todas ellas, no ha sido corroborado por otros, y se cree que el uso de parabenos sigue siendo seguro, pues la dosis es baja y no penetraría en los tejidos. La concentración máxima permitido por la Unión Europea, es de 0,4 %. Dada esta controversia, muchas industrias farmacéuticas y cosméticas han decidido reemplazarlos por otros componentes, y puede leerse en sus etiquetas, que están libres de parabenos; aunque sigue habiendo abundancia de los que sí contienen este añadido. Muchos pediatras, a modo de precaución, recomiendan evitar productos con parabenos, en los bebés, especialmente en los que se usan para limpiar sus colitas, ya que su piel es muy sensible. Los parabenos que ingerimos, se eliminan con facilidad, y, hasta el momento, no han sido cuestionados.