Concepto de sudor

La palabra sudor procede etimológicamente del latín “sudoris” derivada del verbo “sudare”, de lo que el prefijo “or” denota que se trata de un resultado.

El sudor es un fluido corporal, que es expulsado al exterior del organismo a través de las porosidades de la piel, y que se produce por varios motivos.

Uno de ellos es la refrigeración del cuerpo, por eso se transpira (sinónimo de sudar) cuando hace mucho calor. Algo similar ocurre cuando hacemos mucha actividad física. Pero también puede sudarse por miedo o vergüenza, y en este caso es el sistema nervioso simpático el que activa la sudoración. Otros motivos son por efecto de anfetaminas o aparecer como síntoma de algunas enfermedades, especialmente las que producen fiebre.
Las zonas del cuerpo humano más propensas a la sudoración son las axilas, las palmas de las manos, la planta de los pies, el rostro y la espalda.

Sudar por la piel no es algo exclusivo de los humanos, sino que compartimos esto con los primates, los equinos, el gato esfinge, el hipopótamo y las aves, aunque éstas sudan muy poco. Los roedores solo sudan por la planta de sus pies. Las plantas también sudan, y lo hacen para eliminar los excedentes de agua, a través de los estomas, o de la epidermis de sus hojas.

Sudar es natural y normal, pero cuando se suda demasiado se dice que la persona padece de diaforesis o hiperhidrosis, lo que es sumamente molesto para quien lo padece y perturba su vida social. Las causas pueden ser genéticas o primarias o ser consecuencia de ciertas condiciones o patologías como menopausia, infecciones, enfermedades pulmonares, diabetes, hipertiroidismo, cáncer, enfermedades cardiacas, entre otras (causas secundarias).

Las responsables del sudor son unas glándulas tubulares sencillas, las sudoríparas. Si bien el sudor no posee olor, suele sentirse éste pues al producir humedad en la piel, las bacterias se acumulan y ellas son las responsables de que huela mal.