Concepto de alboroto

La etimología de la palabra alboroto es incierta. Podría provenir, según la Real Academia Española de “volutare” vocablo latino que puede traducirse como agitar o desordenar.

Un alboroto es aquello que rompe la calma, provocando confusión, lo que se expresa con ruidos de diversos tipos: gritos, cánticos, golpes; que pueden estar provocados por motivos festivos, como expresión de alegría; o ser causados por el enojo que hace que una o más personas se manifiesten para llamar la atención; de forma estrepitosa.

Ejemplos: “La gente se alborotó cuando se enteró que iban a subir los impuestos, y salió a la calle a protestar”, “Los alumnos hicieron un gran alboroto para festejar la finalización del ciclo lectivo”, “Dos grupos antagónicos se pelearon en el parque y el alboroto fue mayúsculo” o “La fiesta fue tan divertida, que entre risas y cantos se armó un alboroto difícil de controlar”.

Cuando los alborotos son realizados por grupos de personas que se desbordan y protagonizan acciones violentas, como oposición a una medida, doctrina o sistema, se denomina turba o motín.

Los alborotos pueden requerir la intervención de las autoridades policiales para restablecer el orden alterado, si afecta derechos de terceros.

No solo los humanos pueden hacer alboroto, sino también los animales: “Tengo tres perros, y cuando se pelean, arman un gran alboroto” o “Mi gato al jugar a la noche, tira objetos y a veces los rompe, causando un alboroto que no me deja dormir”.

Se aplica también a los estados emocionales confusos y generadores de tensión o angustia: “Mi mente se alborotó cuando me enteré que mi hijo tuvo un accidente” o “Mi alma está alborotada con tu partida”.
En Gastronomía, el alboroto es un dulce que caracteriza a la cocina guatemalteca, que se prepara al conmemorarse las fiestas patronales.