Concepto de banquete

La etimología de la palabra banquete se encuentra en el francés “banquet”, término que a su vez fue tomado del italiano “banchetto” que puede traducirse como “banco pequeño”. Este significado se debe a que inicialmente se colocaban bancos rodeando la mesa donde se servía la comida y los invitados se sentaban en ellos.

Un banquete es una comida que se sirve en ocasiones especiales, celebraciones o agasajos, públicos o privados, por lo que suele ser abundante, más elaborada que los alimentos que se sirven a diario, y bien presentada. En general a los banquetes concurren varias personas.

Ejemplos: “Celebré mi cumpleaños con un banquete al que asistieron todos mis amigos y familiares”, “No haré un gran banquete para conmemorar mi aniversario de bodas, será algo íntimo y una cena sencilla” o “Si todos los días comes un banquete no te alcanzará el sueldo hasta fin de mes”.

En la antigüedad se celebraban varios tipos de banquetes. Además de las conmemoraciones festivas, como el caso de las bodas, había banquetes de sacrificios y banquetes funerarios.

El célebre filósofo griego Platón, tituló a uno de sus diálogos “El banquete” y fue escrito alrededor del año 380 antes de la era cristiana. Los banquetes eran comunes en la antigua Grecia. Versa sobre el amor ya que se trata de un banquete en el cual la propuesta es homenajear al dios Eros. Luego de narrar en forma dialogada, las opiniones generosas que tienen sobre el amor varios sabios, se cuenta la de Sócrates que utiliza su clásica ironía calificando por un lado a Eros como un demonio, que no es bello pero que busca la belleza y lo bueno; pero a continuación dice que es un filósofo que busca la verdad, debiéndose buscar no solo la belleza del cuerpo sino especialmente la del alma.

Los romanos también acostumbraban a hacer banquetes para muchas ocasiones, por ejemplo, ante la proclamación de un emperador por las tropas a su mando. Los banquetes romanos se acostumbraban realizar por las noches, y eran grandes “comilonas” de siete platos, luego de lo cual se emborrachaban hasta el amanecer.

En la Edad Media y Moderna, reyes y nobles celebraban banquetes como algo habitual, y podían prolongarse a lo largo de varias jornadas.

Como vemos, los banquetes han sido y son un atractivo para las personas que disfrutan de las reuniones sociales, frente a una mesa repleta de manjares, siempre que se disponga del dinero suficiente para poder organizarlo.