Concepto de baraja

Baraja, es una palabra de origen incierto, y se aplica a los naipes (tarjetas que tienen en su cara un dibujo, números y/o letras, que se combinan de determinada manera según el reglamento de cada juego, y en el dorso, un tono o diseño uniforme, para que no puedan elegirse los naipes según conveniencia y para que los demás jugadores no conozcan las cartas que a los otros les han tocado en suerte).

Las barajas, posiblemente hayan sido una creación china del siglo XII, y que los árabes las habrían introducido en el continente europeo. Las barajas, como conjunto de naipes, se emplean como elementos para un juego de mesa muy popular que tiene muchas variantes, de acuerdo a la cultura de cada nación. Así, por ejemplo, la baraja española, posee naipes de cuatro palos (oro, basto, espada y copa) teniendo cada palo una docena de cartas, del uno al nueve numeradas, con tantos elementos como número se indique; y las 10, 11 y 12 con figuras: la 10 o sota es un paje, el 11 o caballo es un caballero montado en un corcel, y el 12 es el rey. En general las cincuenta cartas, se completan con dos comodines, capaces de reemplazar a cualquier otro naipe, dentro del juego. Entre los juegos más difundidos que se usan las cincuenta cartas, está el chinchón. En el truco, se usan cuarenta cartas, pues deben dejarse de lado, los ochos, los nueves y los comodines.

Los palos de la baraja francesa son diamantes (rojos) picas (negros) tréboles (negros) y corazones (rojos). En este caso las barajas son cincuenta y dos, pues cada palo cuenta con trece cartas; y se usan para jugar, por ejemplo, al rummy. También hay barajas alemanas (cuyos palos son hojas, campanas, bellotas y corazones) e inglesas, originadas en las francesas, usadas en bridge, póker y canasta, que tienen como palos, a las picas, los corazones, los tréboles y los rombos. Picas y tréboles negros; y corazones y rombos, rojos.

Barajar es mezclar las barajas o naipes, para que queden desordenadas, ya que luego de cada juego, quedan ordenadas en la manera que intentó cada participante armar su estrategia. Después se reparten entre los jugadores, de modo que sea el azar el que determine lo que a cada uno le toque.

Además de servir como juego, están las barajas de Tarot, con setenta y ocho naipes, que se cree, sirven para adivinar el futuro. Los palos son idénticos a los de la baraja española, teniendo catorce cartas cada palo, con números la primera decena, más cuatro figuras (sota, rey, reina y caballero) a lo que se le añaden veintidós naipes carentes de palo (los arcanos mayores).