Concepto de cabaña

Si buscamos el origen del sustantivo cabaña, llegamos al latín “capanna” que a su vez se originó en el verbo “capere” en el sentido de “caber”. Una “capanna” era una choza, una construcción precaria., hecha con troncos y ramas, destinada a vivienda, para quienes no podían acceder a un lugar mejor para que les sirva de morada.

En general las cabañas son rústicas y pobres: “No vivo en una casa, tuve que conformarme con una cabaña hasta que pueda reunir más dinero y construir algo de mejor calidad”; aunque algunas en la actualidad pueden estar bien acondicionadas y hasta contar con lujos y comodidades especiales, y suelen ser bastantes requeridas por los veraneantes en zonas turísticas como montañas o playas. Ejemplo: “Alquilé una hermosa cabaña de madera cerca de la playa para disfrutar mejor la naturaleza. Me gusta sentarme junto al fuego al anochecer y tengo todas las comodidades de la ciudad en una ambientación campestre”.

Las cabañas se construían en la Edad Media en las zonas rurales y eran la vivienda de los trabajadores del campo y de sus familias, que comprendía también la granja y el granero, y luego un pequeño terreno adyacente. Con el desarrollo industrial del siglo XVIII, las cabañas también fueron construcciones que adoptarían los mineros y los tejedores.

En Argentina y Uruguay se les dice cabañas a los establecimientos ganaderos especializados en la crianza de ganados de raza. También se emplea para nombrar al ganado en su conjunto que le pertenece a un dueño.

“La cabaña del tío Tom” es una novela clásica que revela las injusticias e inmoralidades de la esclavitud, una de las cuales consiste en separar a las familias. Fue escrita en 1852 por la escritora abolicionista estadounidense, Harriet Beecher Stowe, cuando aún en Estados Unidos la esclavitud era legal.