Concepto de corso

La palabra corso reconoce su origen etimológico, en el latín “cursus”, y su significado es, “carrera”.

Una primera acepción del término era referida a la de campaña persecutoria de barcos piratas o enemigos, realizadas por buques mercantes, tripulados muchas veces por particulares, que habían obtenido una licencia para ello, llamada patente de corso, que los transformaba en parte de la marina del país cuya bandera enarbolaban, siendo, por ende, una actividad amparada legalmente, aunque su accionar era bastante cuestionable, ya que secuestraban, saqueaban y hundían los barcos mercantes enemigos, en tiempos de guerra, con el objetivo de que el Estado enemigo, flaqueara.

Las patentes de corso eran dadas por los reyes o los alcaldes de las ciudades, para reforzar su fuerza marítima, sin tener que invertir en construir barcos, y eximiéndose de su propia responsabilidad, atribuyendo a piratas esas acciones.

Se usaron durante la Edad Media y la Edad Moderna. Si bien en la Edad Contemporánea su uso fue escaso, y tras un primer intento de extinguir estos permisos por parte del Tratado de Utrecht, que los prohibió en 1713, recién se abolieron, luego de la Guerra de Crimea, en 1856, por el Tratado de París.

Fueron usadas por países europeos, como Gran Bretaña, siendo un ejemplo de corsario, Francis Drake (1540-1506) corsario inglés, héroe de su patria, pero considerado un pirata por los españoles, ya que, durante el siglo XVI, luego de su éxito en su incursión en el istmo de Panamá, fue nombrado por la reina Isabel para realizar una campaña, por la costa americana, donde sufrió muchas adversidades, pasando por Brasil, Argentina, y al Pacífico, por el estrecho de Magallanes. Fue malherido en la isla Mocha (Chile) y luego saqueó el puerto de Valparaíso, quedándose con oro y piedras preciosas de un barco español. En 1579, llegó a la Bahía de San Francisco, en California. En la costa norte, fundó un puerto para la Corona inglesa. Isabel I lo nombró Caballero.

También usaron corsarios, entre otros, El Imperio Otomano, Francia, España y las colonias americanas en su lucha por la independencia, donde se destacó Guillermo Brown.

Por otra parte, los corsos son los habitantes de Cerdeña (Italia) y Córcega (Francia). Córcega se llama así, por el nombre de sus primitivos habitantes. Los habitantes de Cerdeña, actualmente, se denominan, sardos.

Los corsos, pertenecen desde 1768 a Francia, pero existe una corriente de nacionalismo corso, que pide para el territorio de Córcega, autonomía, y, de ser posible, independencia. En la isla de Córcega, se habla el idioma corso.

En algunos países de América Latina, los corsos forman parte de los festejos de carnaval, con murgas y comparsas. En Argentina, fue el presidente Domingo Faustino sarmiento quien inició la práctica de los corsos de manera oficial, en la ciudad de Buenos Aires, en el año 1869.