Concepto de cuño

La palabra cuño fue tomada del latín “cuneus” en el sentido de cuña, que es una pieza con formato de pico y ángulo, confeccionada en madera o metal, usada para que un cuerpo tenga un sostén o para agrietar algún material. En la Edad Media ya se comenzó a usar el término cuño para referirse al troquel triangular o piramidal empleado para fabricar o acuñar las monedas.

Ese troquel al que llamamos cuño, es un molde con una figura que se graba en bajo relieve, y que en general está hecho en acero. Los cuños son usados, además de para hacer monedas, para estampar medallas, o dejar en un documento señas particulares que identifican a quien lo coloca. La señal o figura que deja el cuño, recibe la misma denominación. Los cuños para asegurar la identidad de quien redactó un documento fueron usados desde muy antiguo. Hace 4000 años antes de nuestra era, en la Mesopotamia asiática se usaban cuños cilíndricos que imprimían imágenes en relieve sobre la arcilla fresca, para asegurar quien era el autor.

Se utiliza, además, cuño, en referencia a una persona que se inicia en una profesión, arte, dignidad o clase social, haciendo alusión a su reciente causa, aunque se aplica también al origen, sea o no nuevo: “La familia tradicional, de cuño monárquico fue célebre por sus trágicos destinos”, “El presidente del partido político es de cuño oligárquico”. También en el sentido de la huella o marca que alguien deja a través de sus acciones: “En cada uno de sus actos, dejó grabado el cuño de su intrépido carácter”.

En el ámbito militar recibía el nombre de cuño aquella formación en triángulo de la tropa que tenía la función de provocar un choque al enemigo por el vértice, para dividirlo.