Concepto de displicencia

La palabra displicencia, del latín “displicentia”, es el efecto del verbo “displicere”, formado por el prefijo de separación “dis” y por el verbo “placere” en el sentido de dar placer o agradar, a lo que se añade en este caso el prefijo de cualidad “ia”, se aplica a lo que tiene la cualidad de ser desagradable o indiferente en su actitud o trato en referencia a alguien o a algo.

La displicencia es una actitud que se manifiesta en el desprecio y la intolerancia hacia el otro u otros, alejada del respeto y la empatía, la que puede deberse a motivos personales, como estar enojado con otro u otros, o rechazar algún mandato, de manera puntual, o a actitudes antisociales, que hace que ese individuo sea displicente con todos en general; o con respecto a aquellos que se siente superior, para discriminarlos, o hacia los que pretende dominar o someter.

Ejemplos: “Su trato fue muy displicente con aquellos que en el pasado se habían burlado de él”, “El jefe actúa con displicencia hacia sus empleados, dándoles órdenes difíciles de cumplir y empleando modales groseros”, “El jugador, mostró displicencia con respecto a las indicaciones del entrenador, y en la competencia actuó contrariamente a sus recomendaciones, al no estar de acuerdo” o “Es muy altivo, y habla con displicencia, haciendo sentir a los demás, como si tuvieran escasa valía”.

La displicencia también puede estar referida a un tipo de personalidad, apática, fría, indiferente, introvertida, poco afable y falta de energía. Esta manera de ser, aleja a las personas de su entorno y las aísla, aunque también puede ser indicativa, según trabajos de investigación, de gran nivel de inteligencia, entendida del modo tradicional, pues, no posee inteligencia intrapersonal ni interpersonal, de acuerdo al modelo e inteligencias múltiples propuesto por Howard Gardner, lo que seguramente le dificultará su desarrollo pleno. Ejemplo: “Es una persona sumamente capaz para las matemáticas, pero muy displicente o indiferente con respecto a sus compañeros de trabajo, por lo que la empresa evalúa despedirlo ya que no consigue trabajar en equipo”.

En otros casos, la displicencia o indiferencia, se manifestará solo en algunos aspectos y en ciertas actitudes y expresiones, por ejemplo: “El mandatario mostró displicencia al tratar el tema del desempleo en la región”, “Hay acusaciones sobre la displicencia con la que se está tratando el cambio climático” o “Le expuse al profesor los motivos por los que no pude estudiar, pero me escuchó con displicencia, y me calificó de modo negativo”.