Concepto de faquir

La palabra faquir, nos llegó desde el francés “faquir”, tomado el término, a su vez, del árabe “faqīr” que se empleaba como equivalente a nuestros adjetivos, pobre, mendicante o necesitado.

Un faquir, en sus inicios, designaba a un asceta musulmán o hinduista, que vivía en la pobreza, y para lograr la paz espiritual se infringía duros castigos, y desafiaba su integridad física, controlando el dolor con su razón, todo lo cual mostraba, públicamente, a la gente.

En la India, el dios Shiva, es uno de los que integran su Trinidad, siendo el dios destructor y un gran asceta, por lo cual los monjes ascetas hinduistas, conocidos como “Sadhus”, santos capaces de realizar milagros, intentan, a través de una vida iluminada y penitente, imitar la vida que llevó Shiva, viviendo de la caridad pública, para llegar a unirse con el dios Brahma, creador del mundo.

Se cree que la esposa de Shiva, Parvati, los bendijo con su propia sangre, por lo cual su único atuendo es un taparrabos cuyo color es azafrán. Pueden levitar, caminar sobre fuego sin quemarse, clavarse agujas sin sentir dolor; se comunican con los muertos, creen en la reencarnación, de cuyos ciclos intentan despojarse, practican largos ayunos y respetan a todo ser viviente.

Luego, el término extendió su significación, para designar a aquellos, que, en espectáculos públicos, ya sean callejeros, circenses o televisivos, exponen su cuerpo a duras pruebas, que, en el común de los mortales lastimarían su cuerpo, y generarían mucho dolor, todo lo cual ellos evitan a través del control mental; para asombro de quienes los observan, y, en general, como medio de vida, o para ganar competencias o superar sus propios récords.

Los faquires que hoy vemos, y delos que hemos hablado en último término, en el párrafo anterior, cuyas acciones exceden la normalidad, son conocidos por acostarse en camas de clavos, tragar elementos no comestibles, caminar sobre fuego, etcétera. Esto requiere un enorme entrenamiento tanto físico como mental, y una personalidad con gran determinación y autodominio.

El Increíble Viaje del faquir que se quedó atrapado en un armario de IKEA

Este largo título es el de un libro del escritor francés, Romain Puértolas, del año 2014, que consiste en la descripción satírica de las peripecias que deben afrontar los inmigrantes ilegales para cumplir su sueño. Pero junto a este mensaje moralizante, se teje una historia divertida cuyo personaje principal es un faquir que arriba a París con el propósito de adquirir una cama de clavos de IKEA, y a partir de allí surgen muchas complicaciones.