Concepto de mendrugo

La palabra mendrugo tiene su origen en el idioma árabe. Procede de “matruq” que puede traducirse como “machacado”, y que se combina con la palabra mendigo, que procede del latín “mendicus”, derivada de “mendum” = “defecto”, para darle el significado de la pequeña porción de alimento, generalmente pan, que se les daba a aquellas personas indigentes, que solicitaban colaboración con sus necesidades básicas.

La acepción más frecuente del término es para hacer alusión a un trozo de pan muy pequeño, o migas del mismo, que en general, son sobrantes, que no han sido consumidos, y, que, en el pasado se entregaba a los pobres, que no tenían ni eso para comer. Actualmente, también se usa esta palabra, pero, es una ofensa a la moral, entregar como limosna solamente un mendrugo de pan a un necesitado, salvo que se compartan esos restos, en casos de necesidades extremas y desesperantes. En general, se usa para denominar una porción muy pequeña de comida y también de dinero.
Otro sentido menos usual, es para referirse a aquel que no es capaz de comprender lo que parece lógico y evidente, o sea, se aplica a quien aparece como un necio.

Ejemplos: “Comí un emparedado en la plaza, y me entretuve dándoles mendrugos a las palomas”, “Estuvimos en la cueva, en medio del bosque, tres días, y compartimos con mis amigos un solo pan que teníamos, comiendo unos mendrugos cada uno”, “Solo me quedaron algunos mendrugos para comer y ya es tarde para salir a hacer las compras”, “Soy un mendrugo si me quedo trabajando en este lugar, donde me pagan una miseria y me requieren un gran esfuerzo” o “El mendrugo de mi primo, vino a visitarme sabiendo que padezco una enfermedad contagiosa”.

La Casa del Mendrugo

La Casa del Mendrugo es una construcción histórica erigida en la ciudad mexicana de Puebla, cerca de la Catedral. Su nombre se debe a que los jesuitas la construyeron en el año 1531, con las limosnas o mendrugos que les daban los fieles. Cuando en 1767, se produjo la expu,lsión de los jesuitas la propiedad pasó a manos de la iglesia católica, integrando el Colegio del Estado que luego fue la Universidad de Puebla. El presidente Benito Juárez, que gobernó entre los años 1858 y 1872, y que dictó leyes para separar la iglesia del Estado, hizo que la propiedad quedara en manos de particulares. En 1914 se la declaró monumento histórico y el 19 de marzo de 2013 se convirtió en museo.