Concepto de preceptor

La palabra preceptor, se originó etimológicamente en el latín “praeceptor”, vocablo integrado por el prefijo de antelación “prae”, el verbo “capere” que puede traducirse como “capturar” y el sufijo de agente “tor”.
Un preceptor es aquel que ayuda a incorporar y hacer cumplir un precepto o norma (social, moral, jurídica o religiosa).

Existieron preceptores en las iglesias medievales, responsables de que se cumplieran las tradiciones y la doctrina religiosa, y los miembros de la realeza contrataban preceptores para que se encarguen de educar a sus vástagos; y los hay actualmente, por ejemplo, en los hospitales y cárceles. Sin embargo, donde más se usa el concepto es en el ámbito educativo. Se aplica a estudiantes universitarios avanzados que colaboran con sus profesores, obteniendo así créditos, y también pueden ser graduados noveles.

En algunas universidades de Estados Unidos, como la de Harvard, los preceptores tienen un gran prestigio, ya que suelen ser profesores invitados o personalidades destacadas que colaboran impartiendo enseñanza, sobre temas de los que son especialistas.

En Argentina, los preceptores son parte del equipo docente de las escuelas secundarias, muy importantes, ya que son los que diariamente están en contacto con los alumnos, pues los profesores los ven algunas horas y días de la semana, solamente. Se encargan de controlar la disciplina, tomar registro de la asistencia, confeccionar boletines de calificaciones y otras tareas administrativas, de ser el nexo entre docentes y educandos y guía de los últimos: “Me citó el preceptor de mi hijo ya que registra muchas inasistencias y quiere conocer el motivo”, “El profesor se enfermó pero nos mandó tareas a través del preceptor”, “Necesito realizar un cambio de colegio, y le solicitaré al preceptor que me consiga un pase” o “El preceptor se reunió con los alumnos para conversar sobre sus problemas de disciplina”.

La película argentina “La mirada invisible” del año 2010, que dirigió Diego Lerman, trata del rol de una preceptora de un colegio porteño durante la última dictadura militar (año 1982) que reprime sus deseos, frente a la mirada social que la condiciona, y ella misma, integra una cadena de represión que se ha instalado en todos los grados del poder, simbolizada en la escuela no solo en ella, sino especialmente en el Jefe de Preceptores, que se encarga de adoctrinar sobre el flagelo de la subversión y su necesidad de combatirla. Todo acaba en tragedia.