Concepto de deplorable

La palabra deplorable procede etimológicamente del latín “deplorabilis”, efecto del verbo deplorar, del latín “deplorare”, integrado por el prefijo “de” que indica un movimiento descendente, y por el verbo “plorare” en el sentido de “llorar”, por lo cual literalmente significa, lo que ocasiona ganas de llorar, por lo tanto, es todo aquello que es lamentable.

El adjetivo deplorable califica negativamente a lo que se halla en un estado descuidado, roto, sucio y/o inservible, y por ello causa pena, misericordia o lástima, siendo por ello un sinónimo de lastimoso. Puede ser atribuido a una o más cosas o situaciones; o a una persona o grupo.

Ejemplos: “Tu cuaderno está en estado deplorable, con hojas arrancadas, y otras manchadas”, "Tu ortografía es deplorable, debes corregir tus faltas", “Las condiciones edilicias de la fábrica son tan malas, que los trabajadores realizan sus tareas en condiciones deplorables”, “Su salud es deplorable, está muy débil y apenas puede mantenerse en pie”, “Su deplorable vida de enfermedad y miseria lo sumieron en una angustia profunda”, “La economía de mi país está en estado deplorable, y entramos en una crisis profunda” o “Es deplorable cómo está este vestido, creo que debo comprarme otro”.

También puede decirse que es deplorable de aquello que causa rechazo moral, por lo cual en este caso sería sinónimo de reproblable o reprochable, por ejemplo: “Es deplorable ver cómo la niñera maltrata al niño que tiene a su cuidado”, “la deplorable manera con la que el patrón trató al empleado provocó un profundo malestar en todos los compañeros de la oficina” o “Fueron deplorables las manifestaciones que hizo el presidente del club, que se refirió a los socios de modo despectivo”.

Son antónimos de deplorable: digno, sano, cuidado, íntegro, o útil.