Concepto de gigante

La palabra gigante procede del latín “gigantis” aludiendo a aquellos seres animados o inanimados, que presentan una contextura o tamaño extremadamente grande. También se aplica a los sentimientos.
La calificación de gigante es relativa, pues depende de su comparación con otros miembros de la especie. Así una hormiga gigante, como la Myrmecia, llega a medir como máximo 3 centímetros, pero es extremadamente grande comparada con una hormiga común, que mide unos pocos milímetros.

Ejemplos de uso: “Tu habitación es gigante, podría caber en ella toda mi casa”, “El tamaño del libro que me dieron para leer es gigante, y el plazo es solo de una semana”, “Mi amor por ti es gigante, no podría describirlo con palabras”.

En la mitología griega, hay varios casos de gigantes, como pueden ser los titanes, precursores de los dioses del Olimpo; o los cíclopes, que menciona Homero en su “Odisea”.

Pero no solo los griegos creían en la existencia de gigantes dentro de los pueblos antiguos. La propia Biblia, en el Antiguo Testamente se refiere a ellos, como por ejemplo Goliat, gigante que atemorizaba al pueblo, y logró ser vencido por David.

En la mitología sumeria se menciona al gigante Gilgamech, rey de Uruk, en la Mesopotamia asiática. Entre los vicios de este gigante, que tenía más de 5 metros de altura, se contaban la crueldad y la lujuria.

Los gigantes son los protagonistas de numerosos cuentos infantiles, generalmente caracterizados como malvados e inescrupulosos, aunque también los hay bondadosos.

Dentro de la literatura inglesa, podemos mencionar “Los viajes de Gulliver”, obra clásica y satírica del siglo XVIII, escrita por Jonathan Swift. Se trata de un libro de viajes, redactado por su protagonista en la ficción, Lemuel Gulliver. En uno de esos viajes llega a la isla de Brobdingnag, habitada por gigantes, con una altura de 60 pies, y para quienes Gulliver pasa a ser una atracción circense, y luego pasa a vivir en el palacio real.

“La tortuga gigante” es el título de un cuento del escritor argentino Horacio Quiroga. En su argumento, se relata que un hombre enfermo se va a vivir al monte por consejo de su médico que le recomienda el contacto con la naturaleza para reestablecer su salud, lo que consiguió. Un día, mató a un tigre que estaba por comerse a una tortuga de tamaño enorme. La tortuga había quedado muy mal herida y el hombre se apiadó de ella y la curó. Pero luego el hombre enfermó de gravedad, y esta vez fue la tortuga quien cuidó de él, y lo llevó sobre su caparazón hasta Buenos Aires para que lo curaran.