Concepto de reestructuración

La palabra reestructuración, es el acto y el resultado de reestructurar; verbo formado por los siguientes términos, que fueron tomados de la lengua latina: el prefijo de repetición “re”, el sustantivo “structura” en el sentido de “estructura” o conformación ordenada de las partes de una totalidad, y el sufijo “ar” formador de verbos. La reestructuración, por ende, es tanto el proceso como el resultado de volver a disponer los elementos del todo de un modo ordenado, cuando se ha perdido esta organización, pero sin que la estructura haya sucumbido de modo total, o cuando se quiere cambiar un orden por otro, dentro de una base que permanece. Los cambios para proceder a una estructuración pueden consistir en agregar o suprimir cargos o personas, modificar estatutos o reglamentos, redistribuir ingresos, incorporar tecnología, refaccionar edificaciones, etcétera.

Ejemplos de uso: “Debemos reestructurar la empresa, dividiendo los sectores de un modo más eficaz, colocando cada departamento al mando de un encargado y no centralizarlos como está sucediendo en la actualidad”, “Este equipo debe ser reestructurado, ya que se ha perdido el ordenamiento y la disciplina”, “Este texto tiene un argumento de difícil comprensión, trata de reestructurarlo para que adquiera coherencia” o “Reestructuré la economía familiar, al generar otros ingresos y reducir los gastos”.

Reestructuración empresarial

Las empresas deben cada tanto reestructurarse para poder adaptarse a los cambios de mercado y a sus propias necesidades. Puede tratarse de cambiar el modo de producir una determinada manufactura u ofrecer un servicio, incorporar otros que resulten objeto de demanda, suprimir rubros que ya no sean vistos como necesidades por la clientela; puede haber una reestructuración a nivel de personal, ya sea gerencial o subalterno, incorporando o despidiendo trabajadores o agregando o suprimiendo cargos; puede incrementarse o bajarse la inversión; agregar o suprimir tecnología, etcétera. Las reestructuraciones tienen la finalidad de incrementar la eficiencia, aunque, a veces, pueden tener un efecto inverso, no deseado.

Reestructuración cognitiva

La mente humana tiene una organización, que hace que las ideas y pensamientos nuevos se vayan acomodando de acuerdo a un cierto esquema personal, que hace que actuemos e interpretemos el mundo de acuerdo a nuestro propio modo de percibir la realidad y de ver las cosas, que no siempre favorece nuestro crecimiento personal, nuestra paz mental y nuestra vida de relación.

Las terapias cognitivo-conductuales, a partir del año 1958, con los estudios del psicólogo estadounidense, Albert Ellis, buscan modificar el modo de pensar, para crear nuevas estrategias cognitivas, que le permitan al sujeto, expresar afirmaciones racionales que reemplacen las irracionales preconcebidas, identificando y sometiendo a análisis crítico, sus pensamientos automáticos, valorando sus emociones y buscando alternativas de conductas más satisfactorias.

Reestructuración de deudas

Cuando una deuda vigente no puede ser saldada, es frecuente que el deudor pida una reestructuración de la misma, para que se le concedan nuevos plazos o quita de intereses. Es frecuente que la soliciten los países, endeudados con organismos internacionales.