Concepto de arroba

La palabra arroba, nos llegó desde la lengua árabe (de “ar-roub”) y su significado es “cuarta parte”

Según la RAE, arroba designa una unidad de peso, usada a comienzos de la Edad Moderna, y ya en desuso desde el siglo XIX, cuando se adoptó el sistema métrico. Probablemente, equivalía a una “ánfora”, que era igual a 11,502, kilogramos, siendo también una imprecisa unidad de capacidad, que dependía del tipo de líquido al que se aplicaba. En Matemática e Ingeniería, puede apreciarse, este símbolo, en textos del siglo XIX, como representativo del área. Las máquinas de escribir del siglo XIX, ya tenían el símbolo arroba, en su teclado.

La palabra arroba, del inglés “at”, traducida como “en” o “junto a”, posiblemente referida a una ligadura, en la actualidad está muy difundida en el campo de los correos electrónicos, pues es el símbolo (@) usado en la dirección de los emails, que consta del nombre del usuario, la arroba (como vinculante) y el nombre del dominio, indicando que el usuario está alojado en dicho servidor.

El primero en usarlo, fue el programador informático Ray Tomlinson (1941-2016) en el año 1971, creando el primer correo electrónico, que vinculó a ARPANET, red de computación precursora de Internet, invención hecha por encargo del departamento de Defensa estadounidense, para la intercomunicación de organismos estatales y académicos. Le pareció apropiado el uso de la arroba, por ya estar en los teclados, y ser usado en inglés como “at”.

En Twitter, arrobar, se utiliza para hacer referencia a la acción de hacer mención de otro usuario, funcionando en este caso, como prefijo.

La accesibilidad al símbolo en los teclados, exige combinar dos teclas.

En el lenguaje inclusivo, para no diferenciar el género en las palabras, se reemplazan vocales que podrían asignar a ciertos sustantivos, connotación machista, por su uso en masculino, pero comprensivo de ambos géneros; por la arroba. Así en vez de “los niños”, se dice “l@s niñ@s”. Con el mismo sentido, suele usarse para reemplazar la vocal en masculino, por la letra “x”, aún más inclusiva, porque hace referencia a otros géneros, atendiendo a su diversidad, además del femenino y masculino.