Concepto de pistola

Del checo pišt'al de donde pasó al alemán como “pistole” en el sentido de “flautilla”, procede la palabra pistola. En un principio una pistola era una daga o un puñal que se usó en la caballería, pero a partir del siglo XVII designa a un arma de fuego. Sin embargo, también existe la teoría que el origen estaría en que las primeras dagas, y luego las armas de fuego, serían originarias de Pistoia, una ciudad de Italia.

La pistola dispara balas a corta distancia y posee cargador automático, empuñándose con una sola mano. Si bien muchas veces se usa pistola como sinónimo de revólver, estos últimos son un tipo de pistola, llamadas de repetición, patentado por primera vez en 1835 por Samuel Colt. Los revólveres tienen un cargador giratorio donde se pueden tener alojadas seis balas. Las primeras pistolas exigían tras cada disparo, realizar una recarga manual.

Luego aparecieron las automáticas que disparan en forma continua al apretarse el gatillo. En 1894 aparecieron las pistolas semi automáticas, donde cada vez que se presiona el gatillo se produce solo un disparo, y luego se recarga por sí sola, obra del alemán Hugo Bochardt. En años posteriores se fue mejorando su mecanismo (Mauser C96, Luger Parabellum, entre otras). En la Segunda Guerra Mundial, los alemanes usaron la Walther P38, de doble acción, que se diseñó en el año 1929, recargable y sin riesgo de que se produzcan disparos accidentales. En Estados Unidos se popularizó la Colt M1911. En 1935 aparece una pistola con dos hileras de cargadores y mejores dispositivos de seguridad, que es la Browning High Power, usada también en la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de las actuales son de doble acción (no montan por sí solas el martillo).

Otras pistolas son inofensivas, como las que disparan balas de fogueo o agua, que los niños usan como diversión.
Algunas pistolas disparan pintura, con el objetivo de ser usadas en cualquier material, pero fundamentalmente en el bricolaje, evitando que se chorree y se pinta en capas finas.