Concepto de tracción

La palabra tracción procede etimológicamente del latín “tractionis”, vocablo compuesto, a su vez, por el verbo “trahere” que puede traducirse, como “traer”, “arrastrar” o “tirar” más el sufijo “tionis” que denota que se trata de la acción y el efecto. la tracción es, entonces, el acto y el resultado de tirar de algo, con el objetivo de moverlo.

Puede referirse a jalar algo para atraerlo hacia uno, o hasta el lugar donde se realiza la fuerza, por ejemplo: “Ejercí tracción sobre la ventana y así logré abrirla”. En Mecánica, describe las fuerzas opuestas que intentan alargar o estirar un cuerpo, actuando axialmente sobre él, por ejemplo: “Ejercí tracción sobre ambas puntas del elástico para estirarlo”, y también el arrastrar vehículos, hablándose en este sentido de tracción a sangre en oposición a la que se hace a través de motores que impulsan el movimiento.

La tracción a sangre fue la primera en emplearse para mover máquinas, especialmente el arado, para lo que se usaron los bueyes, y también para el traslado de personas y mercaderías, donde las carretas eran usualmente tiradas por caballos o burros, que aún se utilizan, en algunas ciudades, estando prohibida en otras, gracias a la acción de las protectoras de animales.

En los vehículos a motor, se llaman de tracción trasera, en los casos en que el movimiento se haga sobre el eje trasero del motor, que se ubica en la parte delantera del vehículo, en posición longitudinal. Si bien fue la primera en usarse, hoy se prefiere la tracción delantera, por su menor costo. Los de tracción delantera tienen el motor en forma transversal.

En Ortopedia, se usa la tracción, para aliviar o curar ciertas dolencias articulares u óseas, por ejemplo, en el caso de hombros dislocados o de fracturas, para llevar el hueso a su lugar, para lo cual se utilizan poleas o pesas para ejercer la tensión y luego inmovilizar la zona. En la tracción cervical el objetivo es para aminorar los espasmos de los músculos del cuello, ya que, al haber contracción, el músculo se acorta. Este es un tratamiento criticado, pues se sostiene que puede ser contraproducente, al poder provocar un dolor irradiado. los detractores de la tracción cervical, argumentan que la contractura se genera por acción nerviosa, y que al ejercerse la tracción, el nervio ordena al músculo una contracción aún mayor.