Concepto de Obligaciones

Es la imposición moral, religiosa o jurídica, que condiciona la libre voluntad humana, a la realización o abstención de un hecho.

Las obligaciones son constreñimientos de la conducta del hombre, que como dijimos pueden se intrínsecos, o sea, provenir del hombre mismo, por ejemplo, mi conciencia me impide robar a otras personas, o extrínsecos, impuestas desde afuera de sí mismos, por otros, como autoridades civiles o religiosas. Usando el mismo ejemplo, mi conciencia puede permitirme tomar lo que no me pertenece pero si lo hago, las leyes me castigarán.

El ser humano posee derechos, o sea facultades de hacer o no hacer lo que se le plazca, pero a cada uno de esos derechos le corresponde una abstención por parte de los demás, y recíprocamente, el derecho de los demás genera obligaciones en uno. Por ejemplo, Juan tiene derecho a concurrir a un espacio público, sin ser molestado, pero a su vez él no tiene derecho a molestar a los demás, pues tiene la obligación de respetar el mismo derecho que él tiene, hacia los otros.

Las obligaciones morales deberían bastar para regular las conductas en el libre juego de las correspondencias entre derechos y obligaciones, pero como los hombres no son santos, y sus conciencias no siempre están bien formadas, es que deben actuar instituciones creadas por vía cultural para poner freno a conductas inadecuadas perjudiciales a los demás. De lo contrario seríamos rehenes de nuestra propia libertad, pues hacer lo que queremos daría ese mismo derecho a los demás, contra nosotros mismos. Ejemplo: Si yo puedo robar soy pasible de que me roben.

Jurídicamente las obligaciones son vínculos o ataduras legales que unen a dos sujetos, el acreedor (sujeto que puede obligar, accionando judicialmente ante el incumplimiento voluntario del deudor) y el deudor, sujeto pasivo del vínculo, que debe cumplir con una prestación a favor del acreedor, que puede ser de darle algo, como por ejemplo, entregarle el dinero por un objeto que compró, de hacer, por ejemplo, construirle la casa a la que se comprometió, o de no hacer, por ejemplo, no edificar más allá de cierta altura, para no privarlo de la luz.

Las obligaciones en sentido jurídico, pueden surgir de la propia voluntad de las partes que aceptan constituirse en deudores por contrato, de la ley, que obliga al delincuente a indemnizar a la víctima de sus acciones delictivas, o de disposiciones de ultima voluntad, hechas por una persona (causante) en su testamento; por ejemplo cuando le impone a su heredero el cumplimiento de un legado. Las fuentes, o sea los hechos que posibilitan el nacimiento de obligaciones jurídicas, son cuatro: el contrato, el delito, el cuasicontrato (no hay acuerdo de voluntades sino una sola voluntad generadora de la obligación) y el cuasidelito (cuando la obligación nace de un hecho ilícito que no se realizó con intención de dañar, pero que igual provocó un perjuicio).