Concepto de adulterar

La palabra adulterar es un verbo, pronominal, regular y de primera conjugación, que nos llegó desde el latín “adulterare”, integrado el vocablo por el prefijo “ad”, que equivale a la preposición, “hacia”, y por “alter” que puede traducirse como “otro”, indicando que una cosa, material o inmaterial, se acerca, aproxima o se parece a otra, o se le ha agregado algo ajeno, que le resta pureza, al habérsela manipulado, con el objetivo de falsificarla y corromperla, alterando su naturaleza original y, con ello, muchas veces su función.

Un gran problema para la salud pública es la adulteración de medicamentos, que inquieta a todos los Estados y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que creó un Grupo de Trabajo Internacional contra este flagelo, la IMPAC, en 2006; siendo un delito condenado en mayor o menor grado, por las leyes penales de cada nación. Ocurre la adulteración, si el remedio, de modo doloso (intencional) no contiene los ingredientes activos y/o excipientes expuestos en su rótulo y prospecto, o si aparece con un nombre diferente, que corresponde al tratamiento de otra dolencia, o si la dosis indicada no es la correcta o si incluye datos falsos con respecto al origen de su fabricación. Algunos de ellos pueden ser tóxicos, y, otros, si bien inocuos, también son un gran riesgo, pues la causa por la que fueron indicados, no está siendo tratada, especialmente si se trata de una patología grave.
En cuanto a los alimentos, pueden adulterarse en su composición, por ejemplo, contener carne de equino en lugar de carne vacuna, o agregar a la leche que se dice de cabra, leche de vaca; o alterar la fecha de caducidad; o expresar que contiene un elemento que no tiene, o que tenga aditivos no autorizados.

Las naftas también suelen adulterarse, agregándoles diluyentes, para obtener mayores ganancias.

El lugar donde se cometió un ilícito resulta ser muy importante para recolectar pruebas e identificar a los culpables. Adulterarlo, implica, borrar huellas, cambiar cosas de lugar, esconder elementos, etcétera.

Se debe diferenciar la falsificación de la adulteración de documentos. En el primer caso el documento es completamente falso; en el segundo se ha manipulado un documento verdadero, en algunas de sus partes, por ejemplo, cambiándole nombres, fechas o montos, borrando partes o agregando otras.
También pueden adulterarse, por ejemplo, las patentes de los rodados, para que no pueda ser identificado, y evadir responsabilidades.